El modelo de Moody's Analytics prevé un 49% de probabilidad de recesión en Estados Unidos en los próximos 12 meses, el nivel más alto en años. Todas las recesiones del país, excepto la de la COVID-19, estuvieron precedidas por subidas del precio del petróleo.
La influyente empresa financiera Moody's advirtió que su principal modelo económico basado en inteligencia artificial situaba en el 49% la probabilidad de que Estados Unidos entre en recesión en los próximos 12 meses antes de la guerra con Irán, y alertó de que el encarecimiento del petróleo probablemente hará que supere el 50%.
La compañía subrayó además que el modelo cuenta con un sólido historial y que la probabilidad actual de recesión es la más alta de los últimos años. 'Euronews' habló con el economista jefe de Moody's Analytics, Mark Zandi, quien explicó que "detrás del repunte reciente están sobre todo los débiles datos del mercado laboral, pero casi todos los indicadores económicos se han suavizado desde finales del año pasado".
Además, la sensibilidad del modelo a los costes energéticos no es casual. Todas las recesiones de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial, salvo la caída provocada por la pandemia de la COVID-19, fueron precedidas por un repunte del precio del petróleo.
Aunque Estados Unidos produce ahora aproximadamente tanto crudo como consume, Zandi aclaró por qué los precios más altos siguen haciendo mucho daño. "Los precios más elevados del petróleo perjudican mucho más a los consumidores estadounidenses y les llevan a contener el gasto mucho más rápido de lo que convencen a los productores estadounidenses para aumentar la inversión y la producción", señaló el economista.
Como destacó un reciente análisis de 'Euronews', los mercados podrían estar subestimando el potencial de la guerra de Irán para alterar los mercados energéticos mundiales y, en consecuencia, dañar la economía global, especialmente si el conflicto se prolonga.
El estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor de una quinta parte del petróleo mundial, sigue bloqueado en el momento de escribir estas líneas y la guerra de Irán no muestra signos de terminar. La referencia del crudo estadounidense cotiza actualmente en 94 dólares (81,40 euros) por barril.
Zandi explicó a 'Euronews' que es poco probable que los productores estadounidenses aumenten rápidamente la oferta porque consideran que este repunte de precios será pasajero. "Estamos muy lejos del punto en que un aumento de la inversión y la contratación compense el daño a los consumidores", afirmó.
La fragilidad del mercado laboral estadounidense alimenta el temor a una recesión
El débil empleo es el principal factor que está aumentando las probabilidades de recesión en Estados Unidos, según Zandi. "El empleo en febrero cayó y lleva más o menos estancado el último año. El empleo es la mejor medida de la actividad económica coincidente", explicó el economista, que también apuntó a otras señales de debilidad como el descenso de las licencias de obra residencial y de la confianza de los consumidores.
En 16 de los últimos 19 informes de empleo de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS, por sus siglas en inglés) se produjeron revisiones a la baja poco después de su publicación, la mayor proporción desde 2008.
Preguntado por esta estadística y por la aparente falta de fiabilidad de los datos del mercado laboral estadounidense, Zandi señaló que "en todo caso, sugiere que el mercado laboral es aún más débil y que los riesgos de recesión son aún mayores de lo que indican los datos actuales".
Sin embargo, el economista jefe de Moody's añadió una importante salvedad: "Si el mercado laboral lograra mantenerse, no creo que una mayor inflación por sí sola bastara para llevar a la economía estadounidense a la recesión".
Zandi precisó que son el aumento de los costes energéticos, debido a la guerra de Irán, junto con el deterioro del mercado laboral, como sugieren los datos de la BLS, los que podrían acabar provocando "un debilitamiento del gasto de los consumidores que, a su vez, lleve a las empresas a recortar actividad y despedir trabajadores, desencadenando en última instancia un ciclo negativo que se retroalimenta".
Zandi reconoció que muchos economistas se muestran reacios a pronosticar recesiones tras las falsas alarmas de los últimos años, pero advirtió de que, si los precios del petróleo se mantienen en los niveles actuales incluso solo unas semanas más y tras el ciclo de endurecimiento de la Reserva Federal, las vías de escape serán limitadas sin apoyo de la política económica o una desescalada en Oriente Medio.
La combinación de un empleo estancado y presiones de costes derivadas de la energía deja a la economía estadounidense vulnerable a una desaceleración que se retroalimenta.
El impacto de la guerra de Irán en la economía global
Una recesión en Estados Unidos probablemente lastraría la economía de la UE al reducir la demanda de exportaciones europeas, endurecer las condiciones financieras y frenar el crecimiento en todo el bloque, aunque la propia resistencia de Europa y sus lazos comerciales diversificados podrían ayudar a limitar el daño.
En la economía global, cada aumento del 10% en el precio del petróleo, siempre que se prolongue durante la mayor parte del año, eleva la inflación mundial en un 0,4% y reduce la producción económica global hasta en un 0,2%, según Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI.
En un informe reciente, Oxford Economics identificó los 140 dólares (121,20 euros) por barril de petróleo como el umbral a partir del cual la economía mundial entra en una recesión ligera, con una reducción del PIB global del 0,7% a final de año y la entrada en contracción del Reino Unido, la Eurozona y Japón.