La feria de robótica de tres días de Pekín atrae a numerosos visitantes con su enfoque en la inteligencia encarnada y reúne robots industriales y de servicios en un recinto de 35.000 m² con más de 600 expositores.
En el pabellón Chaoyang, los robots de medicina tradicional china que analizan imágenes de la lengua y datos del pulso han congregado a un flujo constante de visitantes.
El evento, organizado por la Sociedad de Inteligencia Artificial de Pekín y socios del sector, se prolonga hasta el 20 de marzo e incluye foros y demostraciones en directo.
Entre los principales atractivos figuran robots humanoides que realizan artes marciales, cuadrúpedos que superan circuitos de obstáculos y dispositivos de rescate submarino. Algunos sistemas muestran capacidades de aprendizaje de la IA en tiempo real, otros simulan la navegación en ausencia de gravedad.
La feria pone de relieve la apuesta de China por integrar la IA en la sanidad, la industria manufacturera y los servicios en un contexto de competencia mundial cada vez más intensa en el ámbito de la robótica.