La empresa plantea una salida al mercado con cifras récord y un esquema de incentivos basado en la expansión interplanetaria.
Elon Musk, fundador de SpaceX, anunció el miércoles sus planes para llevar a cabo una de las mayores ventas de acciones de la historia, sacando a bolsa una empresa espacial que actualmente pierde miles de millones de dólares al año.
Un documento presentado ante el regulador muestra que SpaceX perdió 2.600 millones de dólares (2.240 millones de euros) en sus operaciones el año pasado, sobre unos ingresos de 18.700 millones de dólares, y que las pérdidas continuaron a comienzos de este año.
El folleto no precisa en dólares cuánto espera recaudar Musk, aunque varias informaciones lo sitúan en torno a 75.000 millones de dólares (64.500 millones de euros). Una oferta de ese tamaño superaría con creces al actual récord, en manos de la petrolera saudí Saudi Aramco, que salió a bolsa hace siete años y recaudó 26.000 millones de dólares (22.400 millones de euros).
La empresa SpaceX, cuyo nombre oficial es Space Exploration Technologies Corp., afirma que el dinero ayudará a financiar proyectos para llevar personas a la Luna y a Marte, dentro de su objetivo de convertir a la humanidad en una especie interplanetaria ante las amenazas existenciales que podrían acabar con la civilización.
El documento afirma que "No queremos que los humanos corran la misma suerte que los dinosaurios".
Por momentos, el folleto se asemeja a una visión del futuro propia de Hollywood y detalla en una de sus secciones que parte de la remuneración de Musk solo se le concederá si mantiene "una colonia humana permanente en Marte con al menos un millón de habitantes".
Al margen de ello, la propia operación bursátil podría convertir a Musk, fundador y uno de los principales accionistas de SpaceX, en la primera persona del mundo con una fortuna de un billón de dólares. Forbes calcula actualmente su patrimonio en 839.000 millones de dólares (722.000 millones de euros), una cifra similar al PIB anual de Polonia.
Las pérdidas aumentan pese a los sólidos ingresos y al crecimiento de Starlink
Además de fabricar cohetes reutilizables para enviar astronautas a la órbita, SpaceX tiene otros negocios, algunos exitosos y otros en dificultades, que plantean numerosos interrogantes.
El documento muestra que Starlink, la mayor empresa de comunicaciones por satélite del mundo, es una importante fuente de liquidez, ya que generó 4.400 millones de dólares (3.800 millones de euros) de resultado operativo el año pasado. El servicio utiliza diez mil satélites en órbita baja para ofrecer conexión a internet a diez millones de personas en 150 países y territorios.
Entre los negocios con dificultades figuran dos empresas de Musk adquiridas recientemente por SpaceX, su red social X (antes Twitter) y su firma de inteligencia artificial xAI. Algunos inversores de SpaceX criticaron estas compras por considerarlas un rescate financiero, ya que ambas compañías registran pérdidas importantes.
El folleto señala que su negocio de inteligencia artificial perdió 6.400 millones de dólares (5.500 millones de euros) en operaciones el año pasado.
El negocio original de SpaceX, la construcción de cohetes y la realización de lanzamientos, se ha beneficiado de grandes contratos públicos, lo que plantea dudas que podrían acabar afectando a la empresa. Dada la estrecha relación de Musk con la administración Trump, expertos en ética gubernamental y organizaciones de vigilancia se preguntan si recibió un trato de favor a la hora de obtener contratos financiados con dinero público y si ese apoyo continuará una vez que Donald Trump abandone el cargo.
Según USAspending.gov, SpaceX ha obtenido contratos por valor de 6.000 millones de dólares (5.200 millones de euros) de la NASA, el Departamento de Defensa y otros organismos públicos en los últimos cinco años. La compañía señaló en su documentación que una quinta parte de sus ingresos del año pasado procedió del Gobierno federal.
Musk fue el mayor donante de la campaña presidencial de Trump y sigue siendo uno de sus principales apoyos, pese a una relación a veces turbulenta tras su participación a comienzos del año pasado en el programa de recortes del gasto conocido como DOGE.
La remuneración de Musk, ligada a objetivos ambiciosos mientras mantiene un férreo control
La compensación de Musk, como la de muchos consejeros delegados, va mucho más allá de su salario anual, que fue de 54.080 dólares (46.538,5€) en 2025 y se mantiene sin cambios desde 2019, según el folleto.
El folleto indica que las concesiones de acciones para Musk se dividirán en 15 tramos casi iguales, de 67 millones de títulos cada uno, y solo se devengarán a medida que la empresa alcance determinados objetivos de capitalización bursátil. Además del hito de la colonia en Marte, el valor de mercado de SpaceX tendría que llegar a 7,5 billones de dólares (6,45 billones de euros) para que reciba la totalidad del paquete.
Recibiría más paquetes de acciones si SpaceX logra desplegar en el espacio enormes centros de datos del tamaño de campos de fútbol.
El documento muestra que Musk conservará un control significativo sobre la empresa.
Señala que él y otros determinados accionistas recibirán títulos de una clase especial de acciones que les otorgan diez votos por cada una. Estos accionistas podrán, entre otras cosas, elegir a la mayoría del consejo de administración de la empresa.
En una advertencia dirigida a los posibles inversores, SpaceX señala que "Esto limitará o incluso anulará su capacidad de influir en los asuntos corporativos y en la elección de nuestros consejeros".
SpaceX podrá empezar a comercializar la oferta entre inversores, en lo que en Wall Street se conoce como un 'roadshow', 15 días después de hacer público su folleto. En este caso, sería el 4 de junio.