La Comisión Europea ha lanzado una advertencia sobre el impacto económico del conflicto y alerta de que las industrias con mayor consumo de energía afrontan el mayor riesgo de destrucción de puestos de trabajo.
Hasta 1,3 millones de puestos de trabajo en toda la UE están en riesgo por la guerra en curso en Oriente Medio, advirtió el miércoles la comisaria europea de Empleo, Roxana Mînzatu.
La advertencia se produjo durante la presentación del Paquete de primavera del Semestre Europeo 2026, una publicación semestral de la Comisión Europea que ofrece orientaciones a los 27 Estados miembros sobre las prioridades económicas del bloque.
"Debido a la guerra en Oriente Medio, hasta 1,3 millones de puestos de trabajo están en riesgo, en particular en las industrias intensivas en energía", señaló Mînzatu en una rueda de prensa. "Permítanme subrayar también que el aumento de los costes de la energía tendrá un impacto especialmente negativo en los hogares de menor renta en Europa, por lo que recomendamos que todos los Estados miembros adopten medidas específicas para poder apoyar a los grupos vulnerables".
El conflicto, que comenzó cuando Israel y Estados Unidos lanzaron ataques contra Irán a finales de febrero de este año, ya ha tenido efectos tangibles en la economía europea, con un fuerte aumento de los precios de la energía. Según las últimas previsiones económicas europeas, publicadas en mayo, la guerra ha frenado el crecimiento en Europa y ha impulsado al alza la inflación. Los datos económicos sobre crecimiento e inflación varían de forma acusada en la UE, una disparidad que la Comisión considera una amenaza para la competitividad.
Principales prioridades
El paquete dedica un espacio importante al empleo, con el foco en la promoción de puestos de trabajo de calidad y en cómo los países de la UE pueden hacer frente a la persistente escasez de trabajadores cualificados en sectores estratégicamente importantes.
"Mejorar los resultados educativos y ajustar mejor las competencias de las personas a las necesidades del mercado laboral siguen siendo prioridades clave, también para abordar la falta de mano de obra y de capacidades, especialmente acusada en sectores estratégicos como la ciberseguridad, las tecnologías cuánticas, la inteligencia artificial y los semiconductores", señala el paquete del Semestre.
En la rueda de prensa, Mînzatu indicó que el 77% de las empresas europeas consideran que la falta de capacidades sigue siendo un obstáculo importante para la inversión. Identificó las malas condiciones laborales como el principal factor de esas carencias. "No podemos atraer talento, no podemos reducir las carencias, no podemos mejorar los ingresos de la gente si no nos aseguramos de que existen buenas condiciones de trabajo", afirmó la comisaria.
Impulso a la competitividad
Desde el inicio de este mandato, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha convertido la competitividad en una de las máximas prioridades del Ejecutivo comunitario, en un contexto de crecientes incertidumbres geopolíticas. El último paquete del Semestre refleja esta prioridad y se centra en cómo puede Europa reforzar su posición en la escena mundial.
En particular, el bloque quiere reducir las barreras económicas en el mercado único, crear un entorno más favorable para las empresas y el capital y minimizar las dependencias estratégicas, especialmente de China y Estados Unidos.
Con este fin, la Comisión está instando a los Estados miembros a avanzar hacia una política industrial más sólida, una mayor inversión en los mercados de capitales y una agenda de simplificación que, entre otras cosas, reduzca las cargas administrativas tanto en el sector privado como en el público.
En paralelo, la Comisión trabaja para acelerar las reformas económicas en la UE, aunque los avances dependen en gran medida de la voluntad de los Estados miembros de actuar, un reto de coordinación que viene de lejos.