British American Tobacco recorta 5.500 empleos en todo el mundo y externaliza miles de puestos para reducir costes y centrarse en cigarrillos electrónicos y bolsitas de nicotina.
British American Tobacco (BAT), el fabricante de Lucky Strike y Dunhill que cotiza en Londres, anunció este lunes que recortará 5.500 empleos en todo el mundo.
BAT añadió que la reorganización también supondrá la externalización de unos 3.500 puestos a terceros, de modo que ambas medidas afectarán en conjunto a alrededor de 9.000 empleados, casi una quinta parte de sus 47.000 trabajadores.
Según AFP, la empresa aspira a ahorrar 600 millones de libras (695 millones de euros) al año de aquí a 2028.
La reestructuración afecta al conjunto de las operaciones de BAT a escala mundial, pero excluye Estados Unidos, su mayor mercado individual, gestionado a través de su filial Reynolds American.
Como sus rivales, BAT lidia con el descenso constante del tabaquismo tradicional en sus mercados consolidados, ya que las preocupaciones sobre la salud y una regulación más estricta reducen el número de compradores de cigarrillos.
La compañía ha puesto su futuro en lo que denomina productos “sin humo”, la marca de vapeo Vuse, los dispositivos de tabaco calentado glo y las bolsas de nicotina Velo, y se ha fijado el objetivo de obtener la mitad de sus ingresos de estas líneas más recientes para 2035.
Sin embargo, esa transición no está siendo sencilla.
En Estados Unidos, el lanzamiento de los nuevos productos de nicotina se ha visto frenado por un largo proceso de autorización regulatoria, lo que limita las ventas en el mercado más importante para el grupo.
Tecnología, costes y recortes confirmados
El consejero delegado de BAT, Tadeu Marroco, presentó los recortes como parte de la construcción de una empresa más ágil, disciplinada en costes y apoyada en la tecnología, y añadió que el grupo se compromete a apoyar al personal afectado durante el cambio con cuidado y respeto.
El objetivo de ahorro anunciado se suma a 500 millones de libras (580 millones de euros) en recortes que la empresa ya tenía previstos para 2027, y una parte del trabajo externalizado se destinará a la consultora Accenture.
Los inversores recibieron la noticia con tibieza, y las acciones de BAT cedieron alrededor de un 2,5 % a media sesión del lunes en la Bolsa de Londres.
Los analistas de Barclays señalaron que, aunque la apuesta por la productividad se había avanzado a comienzos de este año, la magnitud de los recortes todavía podía tomar por sorpresa al mercado.
La medida motivó una advertencia más amplia de Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, quien afirmó que BAT era la última empresa en apoyarse con más fuerza en la tecnología para gestionar sus operaciones y acelerar el lanzamiento de productos.
El alcance de los recortes, advirtió Mould, es “un signo de los tiempos” y una señal inquietante para el conjunto del mercado laboral.