Las importaciones de aceite de oliva marroquí se disparan un 9.979% en un año, según DataComex. La cifra es real, pero conviene matizarla: el salto arranca de solo 103 toneladas y su peso en el mercado español sigue siendo reducido.
Marruecos se ha convertido en apenas 12 meses en un proveedor mucho más visible de aceite de oliva para el mercado español, según los últimos datos de DataComex, dependiente del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. Entre enero y abril de 2025, España compró al país vecino 103 toneladas de aceite; en el mismo periodo de 2026, la cifra alcanzó las 10.384,7 toneladas. El incremento, del 9.979%, es correcto y verificable, pero exige algo de contexto para entender qué significa realmente.
Por qué un porcentaje tan alto no es un error
El salto se explica, en gran parte, por el punto de partida: cuando una cifra inicial es tan pequeña, cualquier aumento moderado en términos absolutos se traduce en un porcentaje desorbitado. Pasar de 103 a poco más de 10.000 toneladas multiplica el dato por 100, y esa multiplicación, expresada en porcentaje, roza los cinco dígitos. El mismo patrón se repite en el valor económico de esas compras: de 340.000 euros a 32,76 millones, un 9.535% más.
Puesto en perspectiva, el aceite marroquí sigue representando una fracción pequeña del mercado español. Con datos hasta febrero de 2026, Marruecos aportaba el 7,48% de las importaciones españolas de aceite de oliva, frente al 2,01% de un año antes: un avance notable, pero lejos de una posición dominante. España, además, produce en torno a 1,295 millones de toneladas de aceite en la campaña 2025-2026, una cifra muy superior a las poco más de 10.000 toneladas importadas desde Marruecos en el primer cuatrimestre. El crecimiento marroquí es real y rápido, pero no altera por sí solo el peso de la producción nacional.
Un giro también en las exportaciones españolas
El otro lado de la balanza también se ha movido. España vendió a Marruecos 2.721 toneladas de aceite entre enero y abril de 2025, una cifra que cayó a 673,72 toneladas en el mismo periodo de 2026, un descenso del 75,2%. En valor, las exportaciones españolas pasaron de 11,11 a 2,44 millones de euros, casi un 78% menos. El resultado es un cambio de sentido en la relación comercial: si en 2025 España vendía más aceite a Marruecos del que compraba, en 2026 ocurre justo lo contrario.
Qué hay detrás del avance marroquí
Detrás de estos números hay una campaña marroquí especialmente buena: la Federación Interprofesional Marroquí del Olivo estimó una producción cercana a las 200.000 toneladas para 2025-2026, más del doble que el año anterior, gracias a la recuperación de los olivares tras varios años de sequía. A eso se suma un precio más bajo, favorecido por las condiciones comerciales preferentes que la Unión Europea aplica a Marruecos. En el conjunto de la UE, las compras de aceite marroquí crecieron un 712,6% entre octubre de 2025 y marzo de 2026, aunque Túnez sigue siendo, con diferencia, el principal proveedor extracomunitario, con el 81% de esas importaciones.
En paralelo, la producción española atraviesa una campaña algo más floja: el Ministerio de Agricultura calcula un 9% menos que el año anterior, lo que ayuda a explicar por qué el mercado ha recurrido más al aceite de fuera. Los datos, en conjunto, describen un cambio de tendencia comercial entre España y Marruecos que merece seguimiento, pero no permiten hablar todavía de una sustitución del aceite español por el marroquí.
El resto del mapa: quién más vende aceite a España
Marruecos no compite solo. En los dos primeros meses de 2026, España importó un total de 39.624,61 toneladas de aceite de oliva, y el país magrebí quedó en cuarta posición como proveedor, por detrás de Túnez (15.861,10 toneladas), Portugal (13.174,47) e Italia (4.257,19). Túnez sigue siendo, con diferencia, el gran proveedor exterior de España, con un volumen que cuadriplica al marroquí en ese mismo periodo.
La comparación se repite a escala europea: entre octubre de 2025 y marzo de 2026, las importaciones comunitarias de aceite marroquí crecieron un 712,6%, pasando de 1.269 a 10.312 toneladas. Aun así, Túnez concentra el 81% de todo el aceite de oliva que la UE compra a terceros países, frente a una cuota marroquí todavía muy inferior. El propio informe de la Comisión Europea recoge, además, caídas pronunciadas en otros proveedores tradicionales, como Turquía (-95,1%), Siria (-83,1%) o Argentina (-53,4%), lo que sitúa el avance de Marruecos dentro de un reparto de proveedores que también se está moviendo por otros frentes, no solo por el marroquí.