Las nueve aerolíneas más rentables del planeta ganaron en su último año unos 25.000 millones de dólares (22.000 millones de euros), con Emirates manteniendo el liderazgo, una imagen previa a la guerra de Irán.
Las aerolíneas han registrado beneficios récord en sus últimos resultados financieros, con las nueve principales compañías sumando 25.110 millones de dólares (22.000 millones de euros), según un análisis de la firma de inversión con sede en Dubái One Investments sobre los beneficios netos del sector.
Emirates vuelve a encabezar la lista por segundo año consecutivo, pero los detalles y el calendario son determinantes.
Emirates anunció un beneficio neto récord de 5.400 millones de dólares (4.700 millones de euros) en el primer trimestre de este año, el mejor resultado de su historia y, según la propia compañía, el mejor del sector, pese a lo que su presidente Sheikh Ahmed bin Saeed Al Maktoum describió como importantes desafíos en el último mes, después de que el inicio de la guerra de Irán obligara a cerrar el espacio aéreo del Golfo a finales de febrero.
Delta se sitúa a continuación con 5.000 millones de dólares (4.300 millones de euros), consolidando su liderazgo entre las aerolíneas estadounidenses, por delante de United, con 3.400 millones de dólares (3.000 millones de euros).
Después llegan las campeonas europeas.
Ryanair ganó 2.260 millones de euros en su ejercicio hasta marzo, un 40 % más gracias al fuerte encarecimiento de las tarifas, mientras que Turkish Airlines obtuvo en torno a 2.400 millones de dólares (2.100 millones de euros) con ingresos récord, aunque su beneficio se redujo.
Los 2.100 millones de dólares (1.800 millones de euros) de Singapore Airlines llevan el mayor asterisco de la clasificación, que se explica más abajo. Qatar Airways registró 1.940 millones de dólares (1.700 millones de euros), Cathay Pacific alrededor de 1.270 millones de dólares (1.100 millones de euros) en su tercer año consecutivo de sólidos resultados, y la japonesa ANA unos 1.100 millones de dólares (963 millones de euros).
La cifra de Singapore Airlines incluye una ganancia contable extraordinaria y no en efectivo de 1.100 millones de dólares singapurenses (800 millones de dólares) registrada por la fusión entre Air India y Vistara. Su beneficio subyacente fue por tanto de unos 1.300 millones de dólares (1.100 millones de euros).
La lista recoge también solo aerolíneas individuales, dejando fuera las matrices multimarcas como IAG y Lufthansa Group, de ahí que British Airways y Lufthansa no figuren.
Qatar Airways y Emirates Group son grupos de una sola aerolínea que integran únicamente sus negocios de pasaje, carga y tiendas 'duty free', y solo presentan resultados a nivel de grupo, por lo que esas cifras se mantienen.
La guerra en Irán cambia el panorama
La clasificación refleja un sector en su punto álgido justo cuando el escenario empezó a cambiar.
El resultado de Qatar Airways fue en realidad un descenso de casi el diez por ciento, pese a un beneficio operativo récord, después de que el conflicto cerrara el espacio aéreo catarí en su último trimestre.
"No es habitual que un único ejercicio financiero exija a una organización demostrar tanto lo mejor de lo que puede lograr como la profundidad de lo que puede soportar", afirmó el consejero delegado Hamad Al Khater.
Emirates transportó un 1 % menos de pasajeros por la misma razón, pero el impacto apenas empieza a notarse, y la guerra de Irán parece haberse reavivado en la segunda mitad del año.
El queroseno de aviación, que según One Investments ya absorbió en 2025 alrededor del 25,8 % de los costes operativos de las aerolíneas, se disparó por encima de 150 dólares por barril después de que la guerra alterara el estrecho de Ormuz, y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo ha advertido de que los beneficios globales de las aerolíneas podrían reducirse a la mitad este año, aunque el petróleo cotiza actualmente en torno a 85 dólares por barril.
Ryanair, que ha cubierto el 80 % de sus necesidades de combustible a unos 67 dólares por barril, ha decidido no ofrecer previsiones para el próximo ejercicio alegando falta de visibilidad.
La próxima edición de esta clasificación podría ser muy distinta.