Ante la creciente competencia en el mercado de la conducción autónoma, especialmente en China, la mayor automovilística europea prepara importantes movimientos para recortar distancias.
El fabricante automovilístico alemán Volkswagen va a centrarse más en la tecnología de conducción autónoma en China en los próximos meses.
La compañía desveló el miércoles que su filial de conducción automatizada CARIZON, con sede en China, reforzará su alianza con Horizon Robotics, según 'Yahoo Autos'.
El objetivo es acelerar el desarrollo de sus propias tecnologías avanzadas de conducción autónoma utilizando el modelo de inteligencia artificial de Horizon Robotics.
Esto abarca tecnologías de conducción autónoma de nivel tres, en las que los conductores pueden apartar la vista de la carretera, y de nivel cuatro, destinadas a robotaxis sin conductor.
La empresa prevé introducir sus primeros vehículos con conducción autónoma de nivel tres en el mercado chino en 2027, en un momento en que la competencia mundial en la tecnología de conducción autónoma se intensifica rápidamente. Se espera que estos coches permitan a los conductores ceder el control total al vehículo en circunstancias concretas, por ejemplo en autopistas.
Las entregas de los coches de nivel tres están previstas para la segunda mitad del próximo año.
Volkswagen también empezará a lanzar este año en el mercado chino vehículos con tecnología de nivel 2++ destinada a la conducción asistida en entornos urbanos. Estos coches pueden gestionar semáforos, señales de stop, rotondas y giros automatizados.
Según el consejero delegado de la compañía, Oliver Blume, este paso contribuirá a reforzar la competitividad de Volkswagen en China y abrirá nuevas oportunidades en determinados mercados exteriores.
El fabricante alemán también se ha aliado con Xpeng, un productor chino de vehículos eléctricos, para consolidar aún más su posición en el mercado regional y desarrollar una nueva plataforma electrónica para sus modelos en China.
Esta plataforma estará estrechamente integrada con la tecnología de conducción autónoma asistida por IA y permitirá que más consumidores de Asia central y sudoriental, así como de Oriente Medio, adopten el sistema, dado que Volkswagen intenta aumentar desde China sus exportaciones a estos mercados.
China mantiene la presión sobre los fabricantes alemanes de automóviles
Los últimos años han sido especialmente duros para las empresas automovilísticas alemanas, con la caída de las ventas, los cambios en la normativa europea y la pandemia de COVID-19 coincidiendo en el tiempo.
El aumento de la competencia de los fabricantes chinos, en especial de vehículos eléctricos, también ha contribuido de forma notable a esta situación.
Las tensiones comerciales y arancelarias entre la UE y China han agravado aún más este escenario. China ha retirado buena parte de las ventajas de las que disfrutaban compañías como Volkswagen, Mercedes, Audi o BMW, que durante los últimos años habían instalado plantas de producción en el país. Entre esos incentivos figuraban terrenos más baratos y tipos impositivos más bajos, entre otros beneficios.
Ahora estas compañías europeas sufren además la presión de un despliegue tecnológico más rápido en China para vehículos de gran consumo, con varias ciudades chinas que ya cuentan con servicios de robotaxis totalmente autónomos.
Muchos consumidores europeos se están inclinando también por fabricantes chinos de vehículos eléctricos como BYD, atraídos por unos precios relativamente más asequibles, diseños estilizados y prestaciones modernas.
En cambio, empresas como Mercedes-Benz y BMW han suspendido tras un breve periodo sus ofertas de conducción de nivel tres en algunos de sus modelos emblemáticos.
Volkswagen también se ha situado últimamente bajo un escrutinio adicional por estudiar un histórico plan de reestructuración que podría suponer la supresión de hasta 100.000 puestos de trabajo y el cierre de cuatro plantas en Alemania.