El Día de la Liberación Fiscal se retrasa hasta el 20 de agosto, según un estudio de la Fundación Civismo. La presión del IRPF y el aumento de las cotizaciones explican parte de este incremento. La fecha se ha retrasado 54 días desde la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa.
Los españoles tendrán que esperar hasta el 20 de agosto para alcanzar el llamado Día de la Liberación Fiscal, la fecha que marca el momento del año en el que, según la media, los ciudadanos han generado suficientes ingresos para cubrir sus impuestos y cotizaciones.
Según la Fundación Civismo, en 2026 son necesarios 231 días de trabajo, dos más que el año pasado. El estudio señala que el aumento de la recaudación no se debe únicamente a nuevas subidas de impuestos.
Cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa en 2018, este periodo estaba en 177 días y el Día de la Liberación Fiscal se celebró el 27 de junio. Desde entonces, la fecha se ha retrasado 54 días.
Entre los factores que elevan la carga fiscal se encuentran la falta de actualización de los tramos del IRPF, el incremento de las cotizaciones sociales, la recuperación de algunos tipos del IVA y nuevas cargas locales. Esto hace que una gran parte de los ingresos de los hogares se destine al pago de impuestos.
Para calcular el esfuerzo fiscal, la Fundación analiza el coste laboral completo de un trabajador medio. En el caso utilizado como referencia, un asalariado con un sueldo bruto anual de 32.446 euros soporta una carga fiscal y de cotizaciones de unos 17.666 euros. Después de estas deducciones, su salario neto se sitúa en torno a los 24.725 euros anuales. Esto significa que, de cada 100 euros de coste laboral, solo 58,3 euros llegan al trabajador como salario neto.
El informe también señala que los trabajadores pueden acabar pagando más IRPF aunque sus salarios apenas hayan aumentado. Esto ocurre porque los tramos del impuesto no se actualizan al mismo ritmo que los sueldos.
A esta presión se suma el IVA y el resto de impuestos autonómicos y municipales, que elevan aún más la factura de los hogares.
A los impuestos habituales se suman otros tributos autonómicos y municipales, como el IBI, el impuesto de circulación o Sucesiones y Donaciones. Según la Fundación Civismo, estas cargas suponen unos 4.110 euros al año para un trabajador medio, lo que equivale a más de dos meses de su renta neta.
Cabe recordar que el Día de la Liberación Fiscal varía según la comunidad autónoma. Madrid, La Rioja y Canarias ya han alcanzado esta fecha, mientras que Cataluña y Extremadura no lo harán hasta el 26 de agosto.