El veredicto arroja luz sobre uno de los crímenes más mediáticos de la historia del hip hop, rodeado durante casi 30 años de especulaciones y teorías de la conspiración. Se espera que Davis recurra la condena.
Un jurado declaró culpable a Duane 'Keffe D' Davis de haber organizado el asesinato en 1996 de la estrella del hip hop Tupac Shakur, lo que aporta por fin cierto grado de resolución a un caso que ha fascinado a los seguidores y ha permanecido durante décadas en el imaginario colectivo.
Davis, de 63 años, fue condenado el lunes por un único cargo de asesinato con arma mortal y podría enfrentarse a cadena perpetua. El jurado deliberó menos de tres horas tras un juicio de varias semanas en Las Vegas.
Tras la lectura del veredicto, la hermana de Shakur, Sekyiwa 'Set' Shakur, rompió a llorar y abrazó a los fiscales. El hijo de Davis se cubrió el rostro con una mano.
El fiscal jefe adjunto del distrito, Binu Palal, dijo al jurado en su alegato final, a última hora del lunes, que Davis consiguió un arma y "salió de caza" en busca de Shakur y del cofundador de Death Row Records, Marion "Suge" Knight, después de que ambos hubieran golpeado a su sobrino esa misma noche.
"Él es responsable del asesinato de Tupac Shakur", afirmó Palal. "Díganle que le han oído. Declárenlo culpable".
Los fiscales señalaron que, aunque su relato había ido cambiando con los años, Davis se situó en repetidas ocasiones dentro del Cadillac blanco desde el que se efectuaron los disparos.
La acusación añadió que, aunque Davis no apretó personalmente el gatillo, las pruebas mostraban que ordenó abrir fuego en calidad de poderoso líder de una banda, al que los jóvenes que iban en el coche, incluido su sobrino, iban a obedecer.
El abogado defensor Michael Sanft preguntó al jurado si existía alguna prueba de que Davis hubiera dado órdenes antes o después del tiroteo. El panel, compuesto por 16 miembros del jurado, de los cuales cuatro eran suplentes, escuchó durante nueve días la declaración de 24 testigos de la acusación y tres de la defensa.
La acusación indicó que el estado retiraría el cargo añadido por pertenencia a banda debido a problemas logísticos con los testigos. Los fiscales rehusaron hacer comentarios tras el veredicto, y los miembros de la familia de Shakur señalaron que esperarán a la sentencia, prevista para octubre.
El juicio volvió a poner bajo la lupa un caso de hace décadas que durante años ha atraído la atención tanto de los aficionados al hip hop como de los expertos en crónica negra.
Shakur, considerado uno de los raperos más influyentes de todos los tiempos, se encontraba en Las Vegas el 7 de septiembre de 1996 y se detuvo ante un semáforo en rojo cuando un Cadillac blanco se colocó a su lado y se produjeron los disparos. Murió a causa de sus heridas seis días después en el hospital, mientras que su productor discográfico, "Suge" Knight, resultó herido pero logró sobrevivir.
Sanft, abogado de Davis, sostuvo que no existía ninguna prueba física que vinculara a su cliente con el tiroteo. Añadió que el libro que Davis coescribió y las declaraciones públicas que hizo eran fanfarronería exagerada destinada a ganar dinero, no a contar la verdad.
En su réplica, el fiscal Marc DiGiacomo señaló un álbum de recortes que Davis conservaba con artículos sobre Shakur. "Este tipo está haciendo un álbum de recortes de su propio asesinato, por el amor de Dios", dijo a los miembros del jurado.
Palal mostró las memorias que Davis publicó en 2019, tituladas 'Compton Street Legend', y reprodujo una entrevista en la que Davis animaba a la gente a comprar el libro para obtener la 'real truth'. Aunque la obra incluye una advertencia en la que se afirma que algunos hechos fueron modificados, los fiscales sostuvieron que el relato central no lo fue.
En varias entrevistas, Davis afirmó que entregó el arma al ocupante del asiento trasero, pero en otras, así como en su libro, evitaba decir de forma explícita quién apretó el gatillo.