La UE vela unida por la seguridad y protección de sus mares gracias a la EMSA y la tecnología AIS

La UE vela unida por la seguridad y protección de sus mares gracias a la EMSA y la tecnología AIS
Por Denis Loctier

El hundimiento del petrolero Erika frente a las costas francesas en 1999 se convirtió en una de las peores catástrofes medioambientales de Francia. Miles de toneladas de petróleo se filtraron al mar, matando la vida marina y contaminando cientos de kilómetros de la costa alrededor de Bretaña.

Tras el desastre, la Unión Europea (UE) tomó una serie de medidas para prevenir accidentes similares en el futuro. Entre ellas, la creación de la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA) y del sistema de supervisión SafeSeaNet, operativo desde 2009.

Michael Risley, responsable de proyectos de la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA), nos explica cómo funciona:

"Cada embarcación, a partir de cierto tamaño y dependiendo de su tipo, debe, de acuerdo a ciertas convenciones internacionales que existen, transmitir una señal de radio. Y dentro de esa señal de radio, tenemos la identificación de la embarcación, así como las coordenadas de la embarcación y su velocidad, su rumbo e información sobre hacia dónde se dirige, por ejemplo.

Lo que hace la EMSA es centralizar toda esa información que recopilan los Estados miembros. Lo centralizamos una vez y fusionamos toda esa información para crear una sola imagen marítima combinada. Eso lo hace mucho más eficiente porque compartimos toda la información entre todos los Estados miembros, pero también significa menos errores.

Esta información es transmitida por los barcos a través de diferentes sistemas. En la Unión Europea, alrededor de la costa, hay una red de torres, que se llama SafeSeaNet, que detectan estas señales transmitidas por los buques. La misma tecnología que usan esas torres, que se llama AIS (Automatic Identification System), también se instala en los satélites.

La EMSA recibe de los Estados miembros que tienen programas espaciales nacionales, que recopilan esta información, pero también del sector comercial, esta información del AIS por satélite, y la fusionamos en una sola imagen. Así que siempre tenemos la posición más actualizada para un solo barco, independientemente de la diferente fuente de la que provenga.

Los Estados miembros también comparten mucha información sobre seguridad. Por ejemplo, ¿transporta el buque algún material peligroso? Es muy importante que los Estados miembros sean conscientes de ello, porque si hay un accidente en el mar, necesitamos saber exactamente lo que necesitamos desplegar en la escena para responder. ¿Necesitamos diferentes dispersantes químicos? ¿Hay un riesgo de explosión? Pero, por suerte, la mayoría de las veces no hay accidentes. Así que cuando el barco llegue a puerto, necesitaremos saber qué equipo hace falta para descargar el buque de forma segura. Si hay un contenedor determinado que lleva algo peligroso, es posible que debamos de tener un poco más de cuidado cuando estemos descargando".