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La lucha de Europa contra la obsolescencia programada

More than half a million device repairs have been subsidised under Austria’s e-waste scheme.
More than half a million device repairs have been subsidised under Austria’s e-waste scheme. Derechos de autor Canva
Derechos de autor Canva
Por Angela Symons con AP
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Europa trata de hacer frente a la obsolescencia programada con planes para obligar a los fabricantes a arreglar sus productos y facilitar a los clientes el acceso a las reparaciones

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Una ley europea sobre el "derecho a reparación" podría facilitar la reparación de aparatos electrónicos en lugar de su sustitución.

Los austriacos se han acogido a un plan de arreglo de aparatos eléctricos averiados. Diseñado para luchar contra los desperdicios electrónicos, el programa gubernamental cubre la mitad del coste de las reparaciones. Se aplica a aparatos defectuosos como smartphones, ordenadores portátiles, cafeteras y lavavajillas.

Desde su introducción hace un año, se han canjeado 560.000 vales por valor de hasta 200 euros, según el Ministerio de Medio Ambiente. Esta cifra supera con creces las expectativas. Las autoridades esperaban inicialmente que se canjearan 400.000 vales a principios de 2026.

El programa permite a los consumidores llevar los aparatos defectuosos a uno de los 3.500 puntos de recogida repartidos por todo el país.

¿Qué es el "derecho a reparación" de la UE?

La Unión Europea trabaja actualmente en la introducción de un "derecho a reparación" de determinados aparatos para contribuir a reducir la basura electrónica.

**En marzo se propusieron normas comunes sobre la reparación de bienes como parte del plan de economía circular de la UE.**De aprobarse, la propuesta obligaría a las empresas a ofrecer a los consumidores el derecho a reparar sus aparatos y máquinas, ya sea a través del fabricante o de un tercero.

El sistema reduciría el despilfarro al dar a los consumidores el derecho a pedir una reparación en lugar de una sustitución, y al hacer las reparaciones más fáciles y rentables.

También combatiría la "obsolescencia programada", es decir, los productos que quedan inservibles al cabo de cierto tiempo sin posibilidad de reparación. Esto animaría a los fabricantes a desarrollar productos y modelos de negocio más sostenibles.

Según la Comisión Europea, la tecnología que se desecha en lugar de repararse produce ya 35 millones de toneladas de residuos y 261 millones de toneladas de emisiones de CO2 al año en Europa.

¿Cómo funcionaría el "derecho a reparación" en la UE?

Dentro del periodo de garantía legal de un producto, los fabricantes estarían obligados a ofrecer servicios de reparación, siempre que el coste no fuera superior al de una sustitución.

Entre cinco y diez años después de la fecha de compra, los fabricantes también estarían obligados a reparar los productos, pero a cargo del consumidor. El sistema también obligaría a los fabricantes a divulgar información sobre cómo reparar los productos, eliminando su monopolio sobre las reparaciones. Esto permitiría a las empresas más pequeñas participar en el proceso de reparación, lo que abarataría los precios.

Algunos países ya han introducido sus propias leyes contra los residuos. Por ejemplo, en 2021 Francia obligó a Apple, Samsung y otros fabricantes de dispositivos a añadir una "puntuación de reparabilidad" a sus productos, lo que permite a los consumidores elegir con más conocimiento de causa.

El Reino Unido ya tiene una ley de "derecho a reparación", pero es limitada

El Reino Unido introdujo una ley de "derecho a reparación" en julio de 2021 para hacer frente a los residuos electrónicos de aparatos como televisores, lavavajillas y frigoríficos. Los fabricantes disponían de un plazo de dos años para cumplir la ley.

La ley obliga a los fabricantes a poner las piezas de recambio y la información sobre reparaciones a disposición de los consumidores y terceras empresas durante un máximo de 10 años. Sin embargo, no se aplica a teléfonos móviles, ordenadores portátiles, microondas y otros aparatos.

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