La borrasca Nils ha obligado a suspender las clases en Cataluña mientras la Aemet ha activado la alerta roja por fuertes rachas de viento y temporal marítimo en varias comunidades, con incidencias en transporte y riesgo en zonas costeras del norte peninsular.
La borrasca Nils, que entró en la Península Ibérica a principios de semana, sigue este jueves provocando fenómenos meteorológicos adversos en amplias zonas del país. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha reforzado los avisos por viento, lluvia y oleaje, activando alertas de nivel rojo en la costa gallega y norte peninsular, así como niveles naranja y amarillos en numerosas comunidades autónomas mientras el temporal continúa su paso.
En Cataluña, donde el episodio de viento está siendo especialmente intenso, el Govern ha adoptado medidas excepcionales ante lo que considera un temporal que podría situarse entre los más relevantes de las últimas dos décadas. Por primera vez ante un episodio de estas características, la Generalitat ha activado el sistema de aviso masivo Es-Alert, enviando un mensaje a los teléfonos móviles de toda la comunidad para advertir del riesgo y recomendar precaución.
La suspensión de la actividad educativa, universitaria, deportiva y sanitaria no urgente se mantiene durante la jornada. Además, la alerta ha obligado a cancelar numerosos actos públicos previstos, incluidos eventos de carnaval y presentaciones culturales. En el ámbito político, el Parlamento catalán ha optado por aplazar el pleno previsto para la mañana y reprogramarlo a partir de las tres de la tarde.
El transporte ferroviario, que a primera hora registró importantes restricciones, ha ido recuperando la circulación de forma progresiva. Renfe ha informado de que los trenes operan en Cataluña tras la revisión completa de la red por parte de Adif para descartar daños en la infraestructura, aunque persisten limitaciones y ajustes en algunos servicios. En el aeropuerto de Barcelona-El Prat, la operativa también continúa condicionada por el temporal: se registran retrasos y, hasta el momento, una treintena de vuelos han sido cancelados.
En el noroeste de Galicia, así como en el litoral de Cantabria, Vizcaya y Guipúzcoa, las autoridades han advertido del riesgo extremo que supone el temporal marítimo, con olas que podrían superar los 8-10 metros de altura y rachas de viento muy intensas, especialmente durante las próximas horas. La Aemet ha puesto estos tramos costeros en alerta roja, el nivel máximo, por el peligro que representa para la población y las infraestructuras cercanas al mar.
La expectativa meteorológica es que la situación comience a remitir a partir del fin de semana, con la llegada de un anticiclón que dejará cielos más despejados, descenso de las lluvias y un descenso generalizado de las temperaturas, aunque las precipitaciones podrían persistir en el norte al inicio de la próxima semana.