Los cadáveres de los marineros iraníes muertos en el hundimiento del buque de guerra IRIS Dena fueron trasladados al depósito de cadáveres del Hospital Karapitiya, en Galle, Sri Lanka.
Trabajadores sanitarios descargaron los cuerpos de los camiones y los llevaron al interior del centro mientras las autoridades gestionaban las consecuencias del incidente.
Según las autoridades, la fragata iraní se hundió en el océano Índico, frente a la costa sur de Sri Lanka, tras ser alcanzada por un torpedo disparado desde un submarino estadounidense.
La Marina de Sri Lanka informó de que al menos 87 marineros murieron y que decenas siguen desaparecidos tras el ataque.
Los supervivientes rescatados en el mar fueron trasladados a hospitales de la región para recibir tratamiento mientras continuaban las operaciones de búsqueda y recuperación.