Miles de aficionados de los New York Knicks celebraron en toda la ciudad la noche del sábado después de que el equipo derrotara a los San Antonio Spurs por 94-90 y lograra su primer título de la NBA desde 1973.
Los seguidores se concentraron frente al Madison Square Garden y en fiestas para ver el partido repartidas por toda la ciudad antes de lanzarse a las calles con la bocina final. Los aficionados corearon, agitaron los colores del equipo, hicieron fotos y entonaron cánticos mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo nocturno.
Muchos calificaron la victoria de momento histórico para la ciudad, que pone fin a una espera de 53 años por un título de la NBA. Los conductores tocaban el claxon, mientras desconocidos se abrazaban y celebraban juntos en escenas de júbilo.
Los Knicks aseguraron el campeonato tras remontar una desventaja de 16 puntos en el quinto partido de las Finales de la NBA. El triunfo puso broche a unos playoffs dominantes y dio a la franquicia su tercer título de la NBA.
Para muchos seguidores, el triunfo fue algo más que baloncesto, ya que, según explicaban, este título ha unido a los neoyorquinos en una celebración largamente esperada durante décadas.