La agencia del medicamento (ANSM) pide a las pacientes afectadas que acudan al médico si presentan síntomas sugestivos, en especial dolores de cabeza persistentes, alteraciones visuales o pérdidas de memoria.
Un riesgo bajo, pero que afecta a millones de mujeres. En Francia, 1,6 millones de mujeres que han tomado un anticonceptivo a base de desogestrel (Antigone, Cerazette, Elfasette y Optimizette, entre otros) recibirán una carta en la que se les informa de un mayor riesgo de desarrollar un meningioma, anunció este jueves la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento (ANSM). La autoridad sanitaria subraya, no obstante, que este riesgo sigue siendo "bajo".
Paralelamente, unos 90.000 médicos que han recetado estos medicamentos también serán informados.
La ANSM recomienda a las mujeres afectadas que consulten a su médico en caso de dolores de cabeza persistentes, trastornos visuales, debilidad muscular, alteraciones del equilibrio o del lenguaje, pérdidas de memoria o aparición o agravamiento de crisis epilépticas. En ese caso podrá prescribirse una resonancia magnética cerebral.
Un riesgo que aumenta con la duración del tratamiento
El meningioma es un tumor que se desarrolla a partir de las meninges, las membranas que rodean el cerebro. Por lo general es benigno, pero puede provocar importantes trastornos neurológicos según su tamaño y su localización.
Según un estudio del consorcio de interés científico Epi-Phare publicado en 2024, una mujer de cada 67.000 que ha tomado desogestrel desarrolla un meningioma vinculado a este anticonceptivo. Tras cinco años de tratamiento, esta proporción pasa a ser de una mujer de cada 17.000.
El riesgo se duplica después de siete años de uso en comparación con las mujeres que no han tomado este anticonceptivo. Sin embargo, desaparece un año después de interrumpirlo. Las mujeres de más de 45 años y aquellas que han tomado antes un progestágeno considerado de riesgo durante más de un año están especialmente expuestas.
Este riesgo seguiría siendo muy inferior al asociado a otros progestágenos, como Androcur, Lutényl, Lutéran, Colprone o Depo Provera, para los que se recomienda de forma sistemática una vigilancia mediante pruebas de imagen cerebral.
"Este riesgo es bajo, sin comparación posible con el de Androcur, que se multiplicaba por 20 al cabo de cinco años", afirma Isabelle Yoldjian, directora médica de la ANSM.
No interrumpir la anticoncepción sin consultar al médico
La ANSM pide a las mujeres afectadas que no interrumpan su anticoncepción sin consejo médico y les recomienda abordar el asunto con su médico, su ginecólogo o su matrona en la próxima consulta.
La autoridad sanitaria recuerda por último que cualquier método anticonceptivo debe reevaluarse cada año junto a un profesional sanitario, en función de las necesidades y del estado de salud de cada mujer.
A petición de la ANSM, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ratificó este verano la inclusión del riesgo de meningioma en los prospectos de estos anticonceptivos.