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La inmigración en la UE está rota. Es poco probable que Bruselas pueda arreglarla.

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Por Alice Tidey
La comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, el 8 de marzo de 2022 en Estrasburgo (este de Francia)
La comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, el 8 de marzo de 2022 en Estrasburgo (este de Francia)   -   Derechos de autor  Pascal Bastien/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved

Bruselas quiere crear más vías legales para que los inmigrantes cualificados se trasladen a la Unión Europea con el fin de frenar la inmigración ilegal, pero los expertos se muestran escépticos sobre si va lo suficientemente lejos.

Según la Comisión, entre dos y tres millones de nacionales de terceros países se instalan anualmente en la UE para trabajar o estudiar, mientras que hasta 200 000 personas llegan al bloque de los 27 de forma ilegal.

Sin embargo, Europa se enfrenta a una grave escasez de mano de obra que ha ido creciendo en las últimas décadas y que se prevé que se agrave aún más a medida que la población siga envejeciendo y que el bloque intente transformar su economía para que sea más ecológica y digital.

Según una evaluación encargada por el Parlamento Europeo y publicada en septiembre de 2021, "la escasez de mano de obra se hace notar en los trabajos de alta y baja cualificación".

Esto se debe, en parte, a que la mayoría de los permisos válidos emitidos lo son por reagrupación familiar, y menos de uno de cada cinco permisos de residencia se emiten por motivos laborales.

Además, solo el 1,6 % de los permisos de residencia expedidos por primera vez en 2019 a nacionales de terceros países se acogieron a la Directiva sobre la tarjeta azul, un sistema de ámbito europeo para atraer a trabajadores altamente cualificados

Entre los sectores que se prevé que tendrán más dificultades en el futuro se encuentran la sanidad, la agricultura, la industria forestal y la pesca, y las tecnologías de la información y la comunicación, según una consulta pública realizada en 2020.

"Un camino sólido hacia adelante"

Ylva Johansson, comisaria de Asuntos de Interior de la UE, desveló la semana pasada los planes de Bruselas, subrayando que "la migración legal es esencial para nuestra recuperación económica, la transición digital y verde y para crear canales seguros hacia Europa, reduciendo al mismo tiempo la migración irregular."

"Confío en que estemos poniendo en marcha un camino sólido para atraer nuevos talentos a la UE para hoy y mañana", añadió.

Según las propuestas de la Comisión, los ciudadanos extracomunitarios que se instalen en la UE podrán adquirir el estatuto de residente de larga duración tras cinco años en el bloque, independientemente de que se desplacen entre los Estados miembros o cambien de empleador, ya que en la actualidad ambas situaciones ponen el reloj a cero.

Los planes también pretenden facilitar el proceso de obtención de un permiso de trabajo y residencia de larga duración directamente desde los países de origen de los futuros inmigrantes, reducir los plazos de tramitación y simplificar la reagrupación familiar.

Bruselas quiere crear una plataforma a nivel de todo el bloque en la que los ciudadanos de fuera de la UE puedan subir su CV para ayudar a las empresas europeas a buscar personas con las habilidades que necesitan. La Comisión quiere que la plataforma esté en funcionamiento en el verano de 2023, aunque espera que se ponga en marcha una iniciativa piloto este próximo verano para facilitar la integración en el mercado laboral de los refugiados ucranianos.

La invasión de Ucrania por parte de Rusia, iniciada el 24 de febrero, ha hecho que las cifras migratorias se disparen en toda la UE. Más de 5,5 millones de personas, en su mayoría mujeres y niños ucranianos, han huido para ponerse a salvo en los países vecinos y otros Estados miembros de la UE.

Bruselas ha activado su régimen de protección temporal, que permite a los refugiados ucranianos acceder al mercado laboral y a la sanidad y la educación durante al menos tres años.

La mayoría de los refugiados ucranianos esperan una rápida resolución de la guerra que les permita volver a casa lo antes posible, pero cuanto más se prolongue la guerra de Rusia, más probable es que algunos se instalen definitivamente en la UE. 

Burocracia, diferencias y discriminación en la UE

Para Silvia Carta, analista política del think tank European Policy Centre (EPC), "el paquete de migración legal se esperaba desde hace tiempo, y no sólo como una forma de enmarcar la migración de forma más positiva, alejándose de un enfoque securitizado".

"En todo caso, estas propuestas deberían haberse presentado antes. Sin embargo, hay que reconocer que la Comisión ha trabajado mucho para abordar también la inclusión en el mercado laboral de los ucranianos desplazados".

Aún así, dijo a Euronews, "estas iniciativas tienen el potencial de ayudar a aumentar la migración legal" y proporcionar "oportunidades concretas para la admisión y la integración en el mercado laboral de los ciudadanos de fuera de la UE, reforzar sus derechos y prevenir la explotación".

Advirtió de una posible advertencia: la burocracia.

Las propuestas tendrán que ser negociadas primero por el Parlamento y el Consejo y, una vez adoptadas, la legislación puede no ser transpuesta de manera uniforme en todos los Estados miembros y/o carecer de visibilidad.

"Todos los instrumentos legales de migración anteriores (legislativos y no legislativos) adolecían de importantes lagunas en la transposición y aplicación a nivel de los Estados miembros. Por ejemplo, en el caso de la Directiva de Residentes de Larga Duración en su forma actual, los Estados miembros seguían expidiendo permisos nacionales que concedían un conjunto de derechos inferior", explicó Carta.

"Además, los ciudadanos de fuera de la UE solían ser poco conscientes de sus derechos, por lo que este es un aspecto que debería mejorarse definitivamente". En cuanto al Fondo de Talentos, la Comisión también tendrá que encontrar la forma de hacerlo atractivo para los empleadores y dar a conocer su existencia. Esto será muy complejo, ya que se trata de una iniciativa a escala de la UE, que abarca a todos los Estados miembros", señaló.

La dificultad para que sus cualificaciones sean reconocidas en la UE, así como la discriminación, podrían ser también obstáculos para colmar el déficit de cualificaciones.

Según el mismo informe del Parlamento, los nacionales de terceros países con un alto nivel de formación tienen más probabilidades de trabajar en empleos de baja o media cualificación que los ciudadanos de la UE (48 % frente al 20 % en 2019).

"Los nacionales de terceros países de sexo masculino que entraron en la UE como solicitantes de asilo corren un riesgo especial de sobrecualificación, el hecho de que muchos nacionales de terceros países acaben realizando trabajos para los que están sobrecualificados puede deberse a una serie de barreras, las más críticas relacionadas con los conocimientos lingüísticos y el reconocimiento limitado de las credenciales y la experiencia profesional, aunque también cabe destacar las restricciones legales y la discriminación", señala el informe.

Por último, también queda en el aire si las propuestas reducirán también la inmigración ilegal.

"Soy escéptico en cuanto a que las propuestas de la Comisión vayan a reducir la migración ilegal, al menos a corto plazo. Siempre habrá personas que no encajen en una categoría de cualificación pero que quieran emigrar, o que ya estén en la UE pero con un visado que expire y quieran quedarse pero no tengan una forma legal de hacerlo", dijo a Euronews Luigi Scazzieri, investigador principal del Centro para la Reforma Europea (CER).

"Algunos de los planes de la Comisión se refieren a la creación de "asociaciones de talento" con terceros países. La idea es ofrecer rutas de migración legal para luego asegurar la cooperación de terceros países en la lucha contra la migración ilegal. Pero dudo que estos planes sean lo suficientemente grandes en términos de número como para tener un impacto real", dijo.