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Precios más altos, compras más estudiadas: el consumidor europeo comienza a notar la inflación

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Por Pedro Sacadura  & Euronews en español
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La inflación comienza a notarse con fuerza en la compra diaria de muchos europeos
La inflación comienza a notarse con fuerza en la compra diaria de muchos europeos   -   Derechos de autor  Dati Bendo/ EC - Audiovisual Service

Carros más vacíos y facturas más altas. En Bélgica, al igual que en toda Europa, el aumento de la inflación hace que los consumidores se lo piensen dos veces a la hora de hacer la compra.

Para Letícia dos Santos, madre de dos hijos, estos días el objetivo no es otro que ahorrar para poder llegar a fin de mes: "Con dos niños muy pequeños, los costes son muchos", reconoce Letícia. "Pañales, leche en polvo... Son muchos gastos. Cuando voy al supermercado siempre busco promociones. Siempre cojo las cosas que están de oferta, sobre todo la carne. Los precios de las frutas y verduras han aumentado".

Con la inflación, los precios de la carne, el pan y las verduras están subiendo. Para los consumidores, una simple visita al supermercado se está convirtiendo casi en la búsqueda del tesoro con promociones de todo tipo. En muchos centros de la capital belga, es fácil comprar una segunda lechuga casi a mitad de precio de la primera. 

Lamentablemente, es poco probable que las cosas vayan a cambiar pronto. La inflación repercute en toda Europa en los presupuestos de los hogares, que también tienen que hacer frente a la subida de las facturas de la energía. Las organizaciones de consumidores piden a los Gobiernos que actúen, abordando un problema que, según ellos, es estructural.

La inflación actual no está directamente relacionada con la guerra en Ucrania, la venimos sintiendo desde el año pasado
Camille Perrin
Organización Europea de Consumidores

"Esta inflación que vemos actualmente no está directamente relacionada con la guerra en Ucrania", recuerda Camille Perrin, de la BEUC. "Ya la venimos sintiendo desde el año pasado. De hecho, está vinculada a la recuperación económica posterior a la pandemia, y al aumento de los precios de los productos agrícolas, como por ejemplo los fertilizantes. Y también está vinculada al aumento de los precios de la energía. También está relacionada con el aumento de los precios de los alimentos para animales, los que importamos para la cría intensiva. Así que no se debe a un problema de falta de oferta. Es un problema estructural que ha llegado para quedarse".

En junio, la inflación en Bélgica se acercó al 10 por ciento, tras alcanzar en mayo el nivel más alto en 40 años. El Banco Nacional de este país predice que el poder adquisitivo no aumentará significativamente antes de 2023. Para muchos hogares, esto significa apretarse aún más un cinturón que prácticamente se ha quedado sin orificios.