Tiktok lucha por apagar las sospechas de espionaje y privacidad en Europa

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Por Jorge Liboreiro
Tiktok es una de las redes sociales con mayor crecimiento en la actualidad.
Tiktok es una de las redes sociales con mayor crecimiento en la actualidad.   -   Derechos de autor  Martin Meissner/Copyright 2022 The AP. All rights reserved

La fama es a, a menudo, un arma de doble filo, que incluye un delicado equilibrio entre ventajas y desventajas, alegrías y penas, y que puede seducir y confundir a partes iguales. Para TikTok, su popularidad llega con un inmenso reto que amenaza con derribar a la empresa ahora que se encuentra en su punto de popularidad más alto.

TikTok es una aplicación para compartir vídeos, que se hizo mundialmente famosa en el inicio de la pandemia del COVID-19 y que desde entonces se ha convertido en un poderoso gigante tecnológico a la altura de los titanes de Silicon Valley. Pero cada vez se encuentra más sometida al escrutinio de legisladores, responsables políticos y periodistas de todo el mundo, preocupados por los efectos secundarios de su rápido ascenso.

Esta semana, Shou Zi Chew, director ejecutivo de TikTok, ha viajado hasta la capital europea para reunirse con varios comisarios europeos, entre ellos Margrethe Vestager, la vicepresidenta ejecutiva que supervisa la agenda digital del bloque, y Didier Reynders, responsable de la cartera de Justicia.

Un portavoz de la Comisión Europea ha explicado a Euronews que las reuniones se han celebrado "a petición de la empresa" y se han centrado en las obligaciones que se derivarán de las nuevas legislaciones digitales gemelas de la Unión Europea, la Ley de Servicios Digitales (DSA) y la Ley de Mercados Digitales (DMA).

Los reguladores occidentales sospechan que TikTok, cuya empresa matriz, ByteDance, tiene su sede en Pekín, puede poner en manos del gobierno chino datos sensibles de ciudadanos anónimos y usar su algoritmo de recomendación de contenidos para difundir propaganda comunista. Aunque la empresa ha rebatido categóricamente estas afirmaciones, una incesante serie de revelaciones en medios de comunicación sigue alimentando las críticas, empujando a TikTok al terreno de la seguridad nacional. Desde Washington a Bruselas, los políticos debaten cómo abordar la popular aplicación, que por el momento opera casi sin trabas en todo Occidente.

Durante su reunión de este martes, Vestager y Chew han hablado de privacidad y transferencia de datos "haciendo referencia a la reciente información en la prensa sobre la agresiva recolección de datos y vigilancia" en Estados Unidos. "Somos conscientes de las preocupaciones relacionadas con el uso de TikTok", ha apuntado el portavoz.

"Ninguna petición" de China

La visita a Bruselas se produce en un momento en el que TikTok ha intensificado sus esfuerzospara llegar a un acuerdo decisivo con los reguladores estadounidenses que pueda demostrar que los datos de los usuarios están libres de injerencias chinas. De lo contrario, la administración del presidente Joe Biden podría prohibir directamente ByteDance u ordenar su desinversión.

El Congreso de EE.UU. aprobó el mes pasado una medida para excluir TikTok de los dispositivos electrónicos utilizados por el gobierno federal, mientras que el senador republicano Marco Rubio propuso un proyecto de ley bipartidista para introducir una prohibición nacional de TikTok. Una medida radical que India tomó hace más de dos años alegando que se recopilaban datos por parte de "elementos hostiles a la seguridad nacional".

Ni TikTok ni ByteDance han respondido a las peticiones de contacto enviadas por Euronews. En declaraciones previas a los medios, TikTok ha defendido su independencia del gobierno chino y ha insistido en que sus prácticas de recopilación de datos se adecuan a los estándares de la industria."Desde que comenzamos a presentar informes de transparencia en 2019, no hemos recibido ninguna petición de solicitudes de datos del gobierno chino", dijo un portavoz de TikTok a The Guardian.

Pero a pesar de las declaraciones, reuniones, divulgación pública e intensa presión, las dudas sobre la privacidad y el espionaje persisten a ambos lados del Atlántico. En una actualización sobre privacidad publicada a principios de noviembre, TikTok prometió nuevos esfuerzos para minimizar los flujos de datos fuera de Europa y almacenarlos localmente. Los datos de los usuarios de TikTok en Europa, que abarca la UE, Noruega, Islandia, Suiza y el Reino Unido, se almacenan actualmente en Estados Unidos y Singapur.

Sin embargo, en esa misma actualización de privacidad, TikTok dijo que, debido a la necesidad de operar una "plataforma global diseñada para compartir contenido alegre", a ciertos empleados de la compañía en países fuera del continente se les concedería "acceso remoto" a los datos de los usuarios europeos.

La lista de diez países incluía a China.

Los trabajadores gestionarán estos datos, explicó la empresa, "en función de una necesidad demostrada para realizar su trabajo, sujetos a una serie de sólidos controles de seguridad y protocolos de aprobación", así como a través de métodos alineados con el histórico Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE.

La admisión oficial de que los empleados con sede en China accederán a datos europeos saltó a los titulares internacionales y amplió las antiguas sospechas en torno a ByteDance y el Partido Comunista Chino. "En cuanto a las prácticas de tratamiento de datos de TikTok, por supuesto esperamos que todas las empresas activas en la UE cumplan plenamente las normas de protección de datos de la UE", ha asegurado un portavoz de la Comisión Europea a Euronews.

"Sería un grave error permitirlo".

Como red social, TikTok recopila todo tipo de datos de sus más de mil millones de usuarios, que pueden abarcar el consumo de contenidos, las categorías preferidas, la ubicación aproximada y la dirección IP. Esta información es esencial para alimentar el algoritmo que impulsa la aplicación y ofrece innumerables recomendaciones de vídeos.

En medio de un enfrentamiento geopolítico entre Occidente y China, el riesgo de que estos valiosos y sensibles datos de los usuarios acaben en manos del Partido Comunista Chino se ha convertido inevitablemente en una creciente fuente de ansiedad tanto para europeos como para estadounidenses.

La tecnología es uno de los principales factores que durante años ha avivado las tensiones diplomáticas: Huawei, el gigante de las telecomunicaciones con sede en Shenzhen, vio menguar sus oportunidades de mercado después de que los países occidentales empezaran a indagar más a fondo en los vínculos de la empresa con el Gobierno chino.

Las sospechas llevaron a países como Suecia, Polonia, Rumanía, Japón y Australia a bloquear a la empresa el despliegue de la red 5G y la construcción de infraestructuras críticas. Estados Unidos incluso prohibió la venta e importación de nuevos equipos de comunicaciones fabricados por Huawei, ZTE y otras tres empresas chinas.

Un patrón similar de desconfianza ha aparecido con TikTok, que tiene mayor atractivo y apego emocional entre la población joven que cualquier otra empresa china.

Las preocupaciones se remontan a 2017, cuando el gobierno del presidente chino Xi Jinping, a quien los críticos culpan de aumentar el autoritarismo dentro del país, promulgó una nueva ley que establece que "todas las organizaciones y ciudadanos deberán apoyar, ayudar y cooperar con los esfuerzos de inteligencia nacional." Y lo que es más importante, la Ley de Inteligencia Nacional puede obligar a las empresas chinas y a sus filiales que operen "en el país y en el extranjero" a entregar datos al gobierno chino, si así se les solicita.

Y ahora que TikTok ha demostrado ser algo más que una moda pasajera, los focos políticos se han centrado en su creciente alijo de datos personales y en la sombra del partido comunista.

En septiembre de 2021, la Comisión de Protección de Datos irlandesa inició una investigación sobre las transferencias de datos personales realizadas por TikTok de Europa a China y el cumplimiento del RGPD.

Como muchas otras empresas tecnológicas, TikTok ha establecido su sede europea en Dublín, lo que convierte al organismo irlandés en el encargado de hacer cumplir las disposiciones del RGPD. El RGPD faculta a las autoridades nacionales para imponer importantes multas en caso de incumplimiento y ordenar cambios en la política corporativa

Se espera una conclusión definitiva en el segundo semestre de este año, según ha asegurado un portavoz irlandés a Euronews.

"En China todo se ve"

Mientras TikTok espera las conclusiones de los reguladores europeos y estadounidenses, una serie de informes de los medios de comunicación han añadido mayor urgencia a la conversación política.

En junio de 2022, BuzzFeed reveló audios filtrados de reuniones internas que mostraban que empleados de ByteDance con sede en China habían accedido "repetidamente" a datos no públicos de usuarios estadounidenses, contradiciendo el testimonio jurado de un ejecutivo de TikTok ante el Senado de Estados Unidos.

"Todo se ve en China", dijo presuntamente un miembro del departamento de Confianza y Seguridad de TikTok.

Tras el reportaje de BuzzFeed, un grupo de cinco diputados europeos envió una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la que expresaban su temor a que las autoridades chinas pudieran captar una cantidad "gigantesca" de datos de ciudadanos de la UE.

"Sería un grave error permitirlo en un momento de reposicionamiento geopolítico para la Unión Europea y sus aliados de Occidente", escribieron los cinco legisladores de extrema derecha.

En su respuesta escrita, von der Leyen dijo que, en virtud del RGPD, cualquier empresa con sede en la UE "tiene que garantizar que el nivel de protección de datos ofrecido en la UE no se vea socavado" por las transferencias de datos a países de fuera del bloque de 27 miembros. Esta disposición, señaló la responsable de la Comisión, también se aplica al acceso a los datos "por parte de las autoridades públicas del país de destino."

Semanas después, Forbes informó de que TiKTok había espiado a varios periodistas que cubrían ByteDance comparando sus datos de localización con los de trabajadores sospechosos de actuar como fuentes confidenciales. El pirateo, que afectaba al autor de la investigación de BuzzFeed, no arrojó resultados concretos.

La empresa condenó la transgresión y admitió que habían accedido a datos personales y direcciones IP cuatro empleados de ByteDance, dos con base en EE.UU. y dos en China, que fueron despedidos posteriormente tras una investigación interna.

"La confianza pública en la que hemos invertido enormes esfuerzos se va a ver significativamente socavada por la mala conducta de unos pocos individuos", escribió el CEO de ByteDance, Rubo Liang, en un correo electrónico a los empleados.

"Espero que esta situación nos sirva de lección a todos".