La UE retrasa la votación final sobre la prohibición de motores de combustión desde 2035

La prohibición de fabricar coches de combustión a partir de 2035, aún por confirmar
La prohibición de fabricar coches de combustión a partir de 2035, aún por confirmar Derechos de autor Michael Sohn/Copyright 2019 The AP. All rights reserved.
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Por Jorge LiboreiroEuronews en español
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Bruselas eligió 2035 como fecha límite porque la vida media de los vehículos es de 15 años, y el Pacto Verde Europeo pretende que toda la economía sea neutra en emisiones de CO2 para 2050.

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Los Estados miembros de la Unión Europea decidieron este viernes aplazar la votación de un asunto cada vez más controvertido: ratificar o no la prohibición en todo el bloque, a partir de 2035, de la venta de vehículos nuevos con motor de combustión. El aplazamiento refleja sin duda el creciente descontento ante una de las medidas centrales para lograr la neutralidad climática a mediados de siglo.

La prohibición se diseñó inicialmente como una transición gradual, proponiendo que todos los coches y furgonetas nuevos que se vendan en el mercado de la Unión a partir de 2035 tengan una reducción del 100% de las emisiones de CO2. Una disposición que excluiría por tanto a todos los que funcionen con gasolina y diesel.

Bruselas eligió 2035 como fecha límite porque la vida media de los vehículos es de 15 años, y el Green Deal pretende que toda la economía sea neutra en emisiones de CO2 para 2050.

Se suponía que la votación del viernes de los embajadores de la Unión Europea no era sino una mera formalidad, después de que los dos colegisladores del bloque, el Consejo de la Unión y el Parlamento Europeo, hubieran alcanzado en octubre un acuerdo provisional que mantenía intacta la fecha límite de 2035.

El Parlamento Europeo aprobó la ley el mes pasado por un estrecho margen de 340 diputados a favor y 279 en contra. La legislación se remitió entonces a los embajadores para que le dieran luz verde. Pero a medida que se acercaba la votación del viernes, varios Estados miembros intensificaron su oposición.

Según ha podido saber Euronews, países como Alemania, Italia, Polonia y Bulgaria son algunos de los que en las últimas semanas han expresado su preocupación por esta medida de gran alcance. Juntos, los cuatro socios habrían podido montar la llamada "minoría de bloqueo", utilizando la abstención o el voto de rechazo.

Votación aplazada sine die

Alemania, líder mundial de la industria automovilística, está haciendo campaña para que los coches que funcionan con combustibles sintéticos, también conocidos como E-combustibles, queden excluidos de la prohibición de 2035.

Los E-combustibles son una tecnología emergente cuya huella de carbono y viabilidad comercial han sido cuestionadas por organizaciones ecologistas. El ministro alemán de Transportes, Volker Wissing, del partido liberal FDP, anunciaba a principios de esta semana que había pedido a la Comisión Europea una nueva propuesta para introducir la exención de los E-combustibles, pero que no había recibido ninguna respuesta positiva del Ejecutivo comunitario.

"Ante el enorme parque automovilístico que tenemos sólo en Alemania, el FDP sólo puede llegar a un compromiso sobre los límites del parque si también es posible el uso de E-combustibles", anunciaba Wissing.

No está claro ahora mismo cuántos países más estarían también dispuestos a votar en contra de la ley. El verano pasado, Italia, Portugal, Eslovaquia, Bulgaria y Rumanía pidieron que la prohibición se retrasara de 2035 a 2040, alegando más tiempo para adaptar las infraestructuras existentes.

En aquel momento, su presión conjunta no consiguió la fuerza suficiente, pero este viernes cambiaron las tornas. Ante un resultado cada vez más incierto, Suecia, que ocupa actualmente la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión, decidió aplazar la votación. "Los embajadores retomarán la cuestión a su debido tiempo", dijo un portavoz sueco durante la mañana, sin facilitar ninguna fecha concreta.

En Bruselas, la Comisión Europea declinó comentar el retraso del procedimiento, así como las declaraciones de los ministros alemanes, si bien dijo estar en "modo escucha" para comprender las reservas expresadas por algunas capitales.

"La propuesta que hicimos se basa en la neutralidad tecnológica en cuanto a cómo lograr el objetivo de tener coches con cero emisiones de CO2 a partir de 2035", recordaba un portavoz de la Comisión, insistiendo en que la medida no se dirige "a combustibles concretos" sino al efecto agravante que tienen en la crisis climática.

El portavoz también subrayó que la legislación incluye un considerando para revisar los avances tecnológicos realizados hasta 2026 en el ámbito del transporte de emisiones cero. Esto, en principio, podría abrir la puerta a eximir de la prohibición de 2035 a nuevos tipos de combustibles sostenibles.

Pero lo cierto es que el considerando no es jurídicamente vinculante, y depende de la Comisión Europea. "Este considerando está ahí para que lo pongamos en práctica", dijo el portavoz. "Queremos entender mejor esas preocupaciones, en particular las nuevas, antes de decidir cuál es la mejor manera de proceder".

Desde Roma, el ministro de Transporte de Italia, Matteo Salvini, firme detractor de la prohibición de 2035, se atribuyó abiertamente el mérito del aplazamiento, calificándolo de "gran señal":

"La voz de millones de italianos ha sido escuchada, y nuestro Gobierno ha demostrado que ofrece argumentos de sentido común (...) en defensa de nuestra historia y nuestro trabajo", escribió Salvini en su cuenta de Twitter, donde añadía: "Queda mucho camino por recorrer, pero no nos venderemos a China".

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