El Parlamento Europeo aprueba su plan de vivienda más ambicioso hasta la fecha, pero su impacto dependerá de los gobiernos nacionales y locales. Vea el vídeo.
El 10 de marzo, los eurodiputados aprobaron por 367 votos frente a 166 las recomendaciones de la Comisión Especial sobre la crisis de la vivienda. El informe no tiene carácter vinculante, pero es la primera vez que la Unión Europea define una hoja de ruta en materia de vivienda para el conjunto de la UE.
Las cifras reflejan la magnitud del problema. En Europa faltan en torno a diez millones de viviendas. Los alquileres han subido más de un 30% en toda la UE. Según el Banco Europeo de Inversiones, solo en 2025 la Unión necesitaba 2,25 millones de viviendas adicionales, un 50% más de las que se construyen actualmente.
El Parlamento quiere que la Comisión reduzca la burocracia, modifique las normas fiscales y destine más fondos europeos a la construcción y rehabilitación de viviendas. En respuesta, la Comisión ha anunciado un Plan de Vivienda Asequible dotado con unos 10.000 millones de euros procedentes del programa InvestEU.
Pero la capacidad de actuación de Bruselas tiene límites. La UE no puede fijar tipos impositivos, modificar las leyes nacionales de ordenación del territorio ni obligar a los países a construir más viviendas. Es poco probable que se produzca un alivio real en los precios antes de 2027. Ahora, la iniciativa está en manos de la Comisión y de los Estados miembros.