'Euronews Next' ha hablado con Jano Costard, de SPRIND, para analizar si Europa aún puede remontar en la carrera de la inteligencia artificial y qué puede hacer de otro modo.
Alemania pone en marcha un concurso de inteligencia artificial dotado con 125 millones de euros para ayudar a Europa a crear sus propios laboratorios de inteligencia artificial de vanguardia en plena carrera global. La iniciativa de la agencia federal de innovación de Alemania SPRIND, llamada Next Frontier AI, busca financiar empresas que puedan convertirse en el futuro en el equivalente europeo de OpenAI o DeepSeek.
La puesta en marcha de Next Frontier AI coincide con que los Gobiernos de toda Europa están cada vez más preocupados por su dependencia de las compañías estadounidenses y chinas de inteligencia artificial. "Alemania toma la iniciativa porque no tenemos tiempo que perder esperando a que otros actores entren en este espacio. La competencia global no se detiene, así que tenemos que actuar ya. Y por eso lo hacemos de manera europea", explica a 'Euronews Next' Jano Costard, responsable de SPRIND.
La mayoría de las principales empresas de IA, entre ellas OpenAI y Anthropic, tienen su sede en Estados Unidos y han recaudado miles de millones de dólares en inversión privada. China también avanza rápidamente. DeepSeek lanzó su modelo V4 en abril, lo que aumenta la presión sobre Europa para crear empresas propias de IA más potentes. Según la agencia, la iniciativa de SPRIND se desarrollará en tres fases a lo largo de 24 meses.
En la primera fase, hasta diez equipos podrán recibir hasta tres millones de euros cada uno. Hasta seis equipos pasarán a la segunda fase, con financiación de hasta ocho millones de euros por proyecto. En la fase final, hasta tres equipos podrán recibir hasta 15,5 millones de euros cada uno. Costard afirma que la agencia espera "entre varios centenares y miles de solicitudes" procedentes de toda Europa.
¿Bastan 125 millones de euros?
Sin embargo, con Estados Unidos y China invirtiendo miles de millones en IA de vanguardia, es poco probable que 125 millones de euros basten por sí solos para dar a Europa una ventaja. "Los 125 millones de euros que aportamos son solo el primer paso", señala Costard.
"El objetivo muy explícito de este reto es abrir la puerta a miles de millones adicionales de financiación. Así que lo que hacemos con esos 125 millones es llevar la tecnología a un punto en el que podamos ver de verdad el potencial de los nuevos paradigmas de IA que buscamos", añade.
Para que una empresa pueda "aportar miles de millones de euros", algo que Costard considera sin duda posible, cree que Europa debe centrarse menos en mejorar los sistemas actuales de IA y más en tratar de desarrollar enfoques completamente nuevos. "No podemos intentar competir con la Anthropic de hoy y sus productos", afirma. "Tenemos que confiar en nuestra capacidad para crear nuevos paradigmas, nuevas capacidades para la IA que los métodos actuales no pueden desarrollar", añade Costard.
Una financiación pública más ágil es clave para Europa en la carrera por la IA
Parte de la iniciativa se vincula también a un debate europeo más amplio sobre la soberanía tecnológica y el crecimiento de las empresas emergentes. Los responsables políticos y fundadores europeos sostienen cada vez más que las 'startups' con potencial a menudo tienen dificultades para escalar en Europa y acaban trasladándose a Estados Unidos.
En marzo, la Comisión Europea propuso formalmente la iniciativa EU Inc, una única legislación societaria para todo el continente. Aunque Costard coincide en que un entorno europeo para 'startups' con menos fronteras ayudaría, este sostiene que la financiación pública también debe ser más rápida y menos complicada si Europa quiere retener al mejor talento en IA.
Según Costard, las mejores opciones de Europa pueden residir en sus propias fortalezas, como los datos industriales, el saber hacer en fabricación y una IA centrada en la privacidad. "No nos falta trayectoria en investigación", asegura Costard. "No es que carezcamos de capacidad tecnológica. Creo que lo que nos falta es la capacidad de traducirla en empresas, en productos y servicios que den lugar a las Anthropic, OpenAI o DeepSeek de nuestro tiempo".