El reconocimiento, expresado durante una llamada telefónica entre ambos funcionarios, se produce en un momento en que EE.UU. sigue utilizando la base aérea de Lajes como parte de la guerra que libra contra Irán.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, "agradeció" al ministro portugués de Asuntos Exteriores, Paulo Rangel, "la estrecha cooperación económica y en Defensa de Portugal", en un momento en que Washington prosigue su operación militar contra Irán en coordinación con Israel.
La información figura en una nota publicada en la página web del Departamento de Estado estadounidense, atribuida al portavoz adjunto principal del Departamento, Tommy Pigott.
En el marco de las conversaciones entre ambas partes, Rubio destacó también "la continua fortaleza de las relaciones bilaterales entre EE.UU. y Portugal", según el mismo comunicado. Asimismo, ambos "expresaron" su "compromiso" con la seguridad transatlántica.
El Ministerio de Asuntos Exteriores portugués confirmó la conversación telefónica entre Rangel y Rubio a través de un post en la red social X. "Hablaron sobre la situación en Oriente Medio y señalaron la importancia de la conexión transatlántica, discutiendo también la relación bilateral en términos de economía y defensa", reza el mensaje.
El agradecimiento de Estados Unidos se produce en un momento en el que el país sigue utilizando la base aérea de Lajes, en la isla de Terceira, en las Azores, como punto logístico clave en la guerra que libra contra Irán.
Desde antes del inicio de los ataques mutuos entre las partes implicadas en el conflicto, se ha producido un aumento del movimiento de aviones militares y un refuerzo de los recursos estadounidenses en esta base aérea. Washington mantiene desde hace décadas un acuerdo bilateral con Portugal que le autoriza a utilizar la base de la Fuerza Aérea nacional en el archipiélago de las Azores.
Sin embargo, en este Acuerdo Técnico de Lajes, que forma parte del Acuerdo de Cooperación y Defensa de 1995 entre Portugal y Estados Unidos, se subraya que "cualquier uso por parte de Estados Unidos de las instalaciones" para misiones que no se inscriban en "el marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte [OTAN]" requeriría de una "autorización previa" de las autoridades portuguesas.
Aún así, el documento detalla que "Portugal considerará favorablemente cualquier solicitud de utilización de la Base Aérea nº4 (Lajes) para llevar a cabo operaciones militares derivadas de decisiones adoptadas en el marco de otras organizaciones de las que ambas Partes sean miembros", pero sólo si "tales decisiones han sido apoyadas por Portugal". La utilización de la base de Lajes, en el contexto del conflicto de Oriente Medio, iría por tanto más allá de lo previsto en el acuerdo entre ambas partes.
Tras el estallido de la guerra, el ministro Rangel, explicó que desde el momento en que Estados Unidos informó a Portugal de su intención de llevar a cabo una intervención militar contra Irán, y de que la base de Lajes sería utilizada en este contexto, se concedió una "autorización condicional" para su uso.
El jefe de la diplomacia portuguesa dejó claro entonces que la base portuguesa sólo podría utilizarse "en respuesta [a un ataque], por tanto, sólo como [forma de] represalia, como defensa". En segundo lugar, que la acción tenía que "ser necesaria, es decir, obedecer al principio de necesidad y proporcionalidad". Y, por último, que el uso de la Base de Lajes sólo podía tener lugar para "atacar objetivos de naturaleza militar".
Más recientemente, sin embargo, se confirmó que esta base aérea también sería un punto de tránsito para los drones MQ-9 Reapers, considerados los mayores y más potentes aviones de combate no tripulados, antes de que se trasladaran al conflicto de Oriente Medio. Según un reporte de la cadena 'SIC', el Ministerio de Asuntos Exteriores portugués autorizó a Washington a principios de esta semana a aterrizar estas aeronaves no tripuladas en la base militar, donde posteriormente serán ensambladas.