Un nuevo estudio ha detectado en las aguas residuales todos los principales virus oncogénicos humanos. La investigación abre nuevas vías para vigilar la salud pública
Por primera vez, los investigadores han logrado identificar y seguir de forma simultánea en las aguas residuales todos los principales virus asociados al desarrollo de tumores. Un hallazgo que podría abrir nuevas perspectivas para la prevención, la vigilancia sanitaria y el seguimiento de las infecciones oncogénicas en la población.
El estudio, coordinado por Anthony Maresso y Justin Clark del Baylor College of Medicine y publicado en la revista Applied and Environmental Microbiology, se ha realizado en colaboración con la University of Texas Health Science Center at Houston.
Los investigadores han analizado muestras de aguas residuales recogidas entre mayo de 2022 y mayo de 2025 en más de 40 puntos repartidos en 16 ciudades de Texas, que cubren aproximadamente una cuarta parte de la población del Estado. Para el análisis se ha utilizado una avanzada tecnología de secuenciación genética denominada 'hybrid-capture', capaz de identificar de forma simultánea más de 3.000 virus humanos conocidos y nuevas posibles mutaciones mediante una única prueba.
Según los autores del estudio, los virus oncogénicos serían responsables de aproximadamente un cáncer de cada cinco en el mundo. Entre los más conocidos figuran el virus del papiloma humano (VPH), asociado a los cánceres de cuello de útero y de garganta, y los virus de la hepatitis B y C, vinculados al carcinoma hepático.
"Los virus oncogénicos pueden provocar aproximadamente un cáncer de cada cinco a escala global", ha explicado Anthony Maresso, profesor de virología molecular y microbiología. "Dado que estas infecciones a menudo permanecen asintomáticas durante años o incluso décadas, muchas personas no saben que están infectadas hasta que aparece el tumor. Esto dificulta mucho poner en marcha intervenciones preventivas tempranas".
El análisis de las aguas residuales ha detectado todos los principales virus oncogénicos conocidos, incluidos VPH, virus de la hepatitis B y C, poliomavirus asociados al cáncer, virus de Epstein Barr y herpesvirus asociado al sarcoma de Kaposi.
Los investigadores también han observado un aumento significativo de la presencia de varios virus oncogénicos a lo largo de los tres años de seguimiento. En particular, el VPH, el virus de Epstein Barr y algunos poliomavirus han mostrado incrementos marcados después de 2024.
Según los investigadores, las causas de este aumento aún no están claras, aunque podrían estar relacionadas con la reanudación de los viajes, el incremento de los contactos interpersonales y el fin de las medidas de distanciamiento introducidas durante la pandemia de Covid-19.
Se ha prestado especial atención al virus del papiloma humano. "Existen centenares de tipos de VPH, pero solo algunos se consideran de alto riesgo oncológico", ha explicado Justin Clark. "VPH 16 y VPH 18 causan juntos más del 70% de los cánceres de cuello de útero en el mundo".
El estudio ha puesto de relieve que las variantes de VPH de bajo riesgo eran más frecuentes, aunque las de alto riesgo también registraron un aumento significativo entre finales de 2024 y comienzos de 2025. VPH 16 fue sistemáticamente más frecuente que VPH 18, en línea con lo observado en anteriores estudios clínicos internacionales.
Otro dato importante tiene que ver con la vacuna Gardasil 9: en las aguas residuales se identificaron los nueve tipos de VPH que son objetivo de la vacunación. Según los autores, esto podría permitir en el futuro utilizar la vigilancia ambiental también para evaluar la eficacia de las campañas de vacunación en la población real.
"Nuestro estudio demuestra que los virus asociados al cáncer pueden vigilarse a través de las aguas residuales", ha concluido Maresso. "Esto abre nuevas posibilidades para comprender mejor la relación entre estos virus y la población humana y para desarrollar estrategias de salud pública más eficaces".