Unas 2.000 personas se manifiestan en Bilbao en apoyo a los activistas de la flotilla interceptada rumbo a Gaza y para denunciar las cargas de la Ertzaintza en el aeropuerto de Loiu, que se saldaron con cuatro detenidos.
La llegada a España de los activistas de la Global Sumud Flotilla derivó en enfrentamientos el sábado en el aeropuerto de Bilbao. Este domingo, alrededor de 2.000 personas han marchado en Bilbao en apoyo a los integrantes de la expedición y para denunciar la actuación de la Ertzaintza (la Policía autonómica vasca) durante su recibimiento.
La movilización se produce un día después de los incidentes en el aeropuerto de Loiu, donde familiares, simpatizantes y colectivos propalestinos acudieron a recibir a la delegación vasca tras su regreso desde Turquía. La situación se tensó cuando parte de los concentrados intentó acercarse a los activistas, lo que llevó a la Policía autonómica a intervenir con cargas que terminaron en empujones, golpes y la detención de cuatro personas.
Las imágenes de la actuación policial, difundidas ampliamente en redes sociales, han alimentado la crítica de organizaciones sociales y formaciones políticas, que consideran desproporcionada la respuesta de los agentes. La protesta de este domingo ha servido para canalizar ese malestar, con consignas tanto contra la intervención policial como en solidaridad con Palestina y con los miembros de la flotilla.
Israel convoca a la encargada de negocios de España
La polémica ha trascendido el ámbito interno y ha adquirido dimensión diplomática. Israel ha convocado a la encargada de negocios de España en el país para trasladar su protesta por los disturbios registrados en Bilbao durante la llegada de los activistas, en un nuevo episodio de tensión entre ambos países.
Por su parte, el consejero vasco de Seguridad, Bingen Zupiria, ha lamentado lo ocurrido y ha confirmado la apertura de una investigación interna para esclarecer si la actuación de la Ertzaintza se ajustó a los protocolos. Aunque ha reconocido la preocupación por las imágenes, también ha apuntado a la existencia de momentos de tensión y empujones previos a la carga policial.
Los activistas, que formaban parte de una misión humanitaria con destino a Gaza interceptada por Israel, han denunciado además haber sufrido malos tratos durante su detención. Su regreso a distintas ciudades españolas, como Barcelona o Santiago, se ha desarrollado sin incidentes, pero igualmente marcado por denuncias sobre el trato recibido y por muestras de apoyo a la causa palestina.