Vestidos con chándales grises y kufiyas palestinas, los activistas llegaron al aeropuerto coreando "Free Palestine" mientras sus simpatizantes les recibían en la pista. Varios pasajeros parecían heridos y en los vídeos se veía a personas en camillas con collarines y vendajes. Activistas de Turquía, Grecia y Estados Unidos acusaron a las fuerzas de seguridad israelíes de palizas, descargas eléctricas y malos tratos después de que la flotilla fuera desviada al puerto de Asdod a principios de esta semana.
El incidente ha desencadenado reacciones diplomáticas en toda Europa y Oriente Medio. Reino Unido, Francia y Portugal convocaron el jueves a los enviados israelíes después de que salieran a la luz vídeos en los que se veía a detenidos de rodillas, con las manos atadas a la espalda.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, defendió la interceptación de lo que calificó como una "flotilla provocadora", pero criticó al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, por las imágenes consideradas humillantes para los detenidos. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel afirmó que todos los activistas extranjeros ya habían sido deportados desde un aeropuerto civil cercano a Eilat.
La operación de la flotilla ha vuelto a centrar la atención internacional en la crisis humanitaria de Gaza y en el bloqueo impuesto por Israel, que se ha mantenido durante todo el conflicto con Hamás.