El ministro del Interior de Alemania. Alexander Dobrindt (CSU) duda de la utilidad de prohibir en general las redes sociales a los niños y atribuye la responsabilidad principalmente a los padres. Su postura choca con la CDU y con el auge del reformismo en la UE.
Mientras en varios países se aprueban o se debaten restricciones al uso de las redes sociales para menores, en Alemania, el ministro del Interior Alexander Dobrindt (CSU) se ha mostrado contrario a una prohibición general.
"Considero que una simple prohibición sería difícil de aplicar y, por eso, poco útil", declaró Dobrindt al grupo mediático 'Funke'. Argumentó que las redes sociales están demasiado arraigadas en la vida cotidiana como para que una prohibición estatal pueda resolver los problemas de fondo.
"Es demasiado fácil pensar que basta con que el Estado prohíba algo que ha penetrado profundamente en la forma en que nuestra sociedad se informa y que forma parte estrechamente de la vida diaria, y que así los problemas desaparecerían", añadió Dobrindt.
La decisión de a partir de qué edad un niño debe tener un teléfono inteligente corresponde a los padres, no al Estado. Ya existen herramientas técnicas de control, pero su uso exige que los padres se impliquen activamente en el consumo de medios de sus hijos.
"La responsabilidad no se puede trasladar por completo, ni en un sentido ni en otro. Y la actuación del Estado en este ámbito no funciona sin el acompañamiento de las familias", señaló el ministro del Interior al grupo mediático 'Funke'.
Posturas divergentes dentro de la Unión
La postura de Dobrindt contrasta con la de otros miembros del bloque gubernamental. El canciller federal, Friedrich Merz (CDU), se ha pronunciado a favor de prohibir las redes sociales para menores de 14 años. El secretario general de la CDU, Carsten Linnemann, declaró según el diario 'Bild': "Soy partidario de las redes sociales a partir de los 16 años. Los niños tienen derecho a una infancia". Una comisión de expertos creada por la ministra de Familia, Karin Prien (CDU), elabora actualmente recomendaciones de actuación sobre la protección de niños y adolescentes en el mundo digital, cuyos resultados se esperan para el verano.
Hasta ahora la CSU había comentado con cautela las iniciativas de la CDU en este ámbito. Tras una resolución del congreso de la CDU en febrero, el líder del partido, Markus Söder, preguntó públicamente si existía también una propuesta técnica concreta.
Varios países europeos optan por regulaciones legales
A escala internacional, el debate ya ha dado lugar a medidas concretas. Australia fue en diciembre de 2025 el primer país del mundo en poner en vigor una prohibición de redes sociales para menores de 16 años.
En Europa, varios Estados han seguido este camino o han iniciado trámites legislativos similares, Francia ha aprobado un bloqueo de acceso para menores de 15 años, Portugal una prohibición para menores de 16 años con posibilidad de excepción por decisión de los padres, y España, Eslovenia y Dinamarca trabajan también en normas parecidas. En al menos ocho Estados miembros más de la UE hay iniciativas comparables en fase de planificación o aplicación.
A nivel de la UE, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha señalado que Bruselas podría presentar este verano una propuesta legislativa. "Sin querer anticipar las conclusiones del grupo de trabajo, creo que debemos considerar algún tipo de moratoria para las redes sociales", afirmó von der Leyen en una cumbre europea sobre inteligencia artificial y protección de menores en Copenhague. Paralelamente, la Comisión trabaja en una aplicación europea de verificación de edad basada en el principio de conocimiento cero que permita confirmar la edad sin transmitir datos personales a las plataformas.
Escepticismo sobre la aplicabilidad de las prohibiciones
Sigue habiendo dudas sobre la eficacia real de las prohibiciones legales. 'Euronews' entrevistó a ciudadanos en varias ciudades europeas sobre este tema. Las opiniones estaban divididas, muchos respaldan normas más estrictas, pero dudan de que sean efectivas.
"No creo que sirva de mucho prohibir las redes sociales, porque los niños siempre encuentran la manera de saltarse las restricciones", comentaba un joven de Londres, que recordaba la posibilidad de eludir los controles de edad mediante una VPN. Estonia es por ahora el único país de la UE que se pronuncia abiertamente contra las prohibiciones, la ministra de Educación Kristina Kallas aseguró que este enfoque "no resolverá realmente los problemas".
La UE responsabiliza a las plataformas. Al margen del debate sobre prohibiciones, las propias plataformas están siendo sometidas a una regulación más estricta. La Unión Europea analiza, en el marco de la Ley de Servicios Digitales, si Instagram, Snapchat y otros servicios protegen suficientemente a los menores. Además, la futura ley sobre equidad digital prohibirá determinados mecanismos de diseño que fomentan la adicción. Von der Leyen advirtió: "Si actuamos con demasiada lentitud y timidez, otra generación de niños pagará el precio". La cuestión seguirá en la agenda política.