La globalización no retrocede, sino que atraviesa una profunda transformación marcada por la fragmentación geopolítica y el fin del ciclo iniciado en los años 90. El nuevo escenario combina factores económicos, sociales, culturales y científicos, junto con un creciente peso de la dimensión militar.
Estados Unidos mantiene en 2025 el liderazgo del Índice Elcano de Presencia Global, seguido por China. Washington, Pekín y Moscú registran los mayores avances, mientras España conserva la 13ª posición y es uno de los pocos países europeos que no pierde presencia global.
Alemania y Países Bajos sufren los mayores descensos, junto a otras economías avanzadas como Japón y Australia. Francia e Italia, sin embargo, registran retrocesos más moderados.
El Índice Elcano de Presencia Global 2026 analiza la proyección internacional de 150 países desde 1990 y, con motivo del 25 aniversario del Instituto, incorpora un estudio sobre la evolución de la globalización en los últimos 25 años. La edición revisa las transformaciones del orden internacional a través de las dimensiones económica, militar y blanda.
Fuerte crecimiento de China y creciente peso internacional
El gran cambio de las últimas décadas ha sido el ascenso de Asia, cuya presencia global casi se ha duplicado desde 1990, gracias principalmente al fuerte crecimiento de China y su creciente peso internacional.
El auge asiático, acelerado desde 2010, ha convertido a la región en el segundo gran polo de presencia global tras Europa, por delante de Norteamérica. Oriente Medio gana peso por su papel energético, mientras América Latina y África pierden relevancia relativa en el escenario internacional.
El Índice identifica dos etapas en la globalización reciente: una primera fase (1990-2010) dominada por Europa y el peso económico, y una segunda marcada por el ascenso asiático y la creciente relevancia de la dimensión blanda como motor de la presencia global. Esta tendencia se vio interrumpida por el impacto de la pandemia.
China y Estados Unidos mantienen su liderazgo mundial
China y Estados Unidos mantienen su liderazgo global gracias al impulso de su presencia económica. Pekín gana influencia internacional mientras que Washington la pierde. Rusia, por su parte, basa su avance principalmente en el componente militar.
El auge de China no supone una pérdida de relevancia de Estados Unidos, sino la consolidación de una nueva potencia global, según Manuel Gracia, del Real Instituto Elcano: "Hemos asistido a la consagración de China, un país de 1.500 millones de habitantes –más del 17% mundial– que ha experimentado el mayor desarrollo desde 1990".
La UE pierde peso en el escenario global y nace una nueva bipolaridad
La Unión Europea ha perdido peso en el escenario global debido a una menor contribución de las dos principales economías, la alemana y la francesa. La UE ha registrado una caída significativa a partir de 2020 marcada por el impacto del Brexit y de la pandemia de COVID-19. Como resultado, EE.UU. superó en 2025 por primera vez a la UE en nivel de presencia global.
Según los datos, el orden internacional ha pasado de la bipolaridad de la Guerra Fría (EE.UU.-URSS) a un escenario aparentemente multipolar, que evoluciona hacia una nueva bipolaridad entre EE.UU. y China, con el auge europeo hasta 2010 y el impulso de Asia en los últimos años como principales excepciones, según explica Blanca González, ayudante de investigación del Real Instituto Elcano y coautora del Índice.