La nueva oficina de Frontex busca frenar la inmigración irregular en el sur de Europa y refleja el endurecimiento de la política migratoria de la UE, aprobada este mes de junio por el Parlamento.
La Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, Frontex, inauguró el miércoles una nueva unidad de mando en Lisboa. El conocido como Contingente 5 será un mando regional y operará en la Península Ibérica y el Mediterráneo, cubriendo las fronteras portuguesa y española, además de en dos archipiélagos macaronésicos: Azores y Canarias.
Frontex tiene previsto desplegar más de 300 agentes para gestionar la inmigración, la detección de delitos transfronterizos, la vigilancia aérea y marítima, la recopilación y el intercambio de información y la identificación de personas vulnerables y víctimas de trata de seres humanos. En Portugal, la prioridad serán los aeropuertos. Los agentes apoyarán el control de las personas y la comprobación de los documentos de viaje.
"Hoy las fronteras europeas son sobre todo las fronteras exteriores", ha expresado el ministro del Interior luso, Luís Neves. "Portugal y España tienen una gran responsabilidad debido a la presión procedente del sur y de América Latina y por eso estamos haciendo este esfuerzo de refuerzo. Es una medida prestigiosa para la Península Ibérica y para Portugal. Contamos aquí con una unidad, tenemos más personal y este es por tanto el compromiso muy firme de Portugal y del Gobierno con la seguridad de nuestro territorio y del territorio europeo".
Neves realizó estas declaraciones al término de la ceremonia de presentación del Contingente 5 de Frontex, celebrada en el Pabellón de Portugal, en la capital lusa. Portugal ya cuenta con un refuerzo de 25 agentes de Frontex, pero el número podría aumentar hasta 60 agentes en sus aeropuertos.
En relación con las dificultades que el nuevo sistema europeo ha provocado, el director de Frontex aseguró que el control de las fronteras aeroportuarias no debería suponer una preocupación adicional en los próximos meses.
"Todos los Estados miembros se enfrentan ahora a desafíos en las fronteras, no solo por las cifras, sino también por la introducción de nuevos sistemas. Pero vamos a afrontarlo y Portugal también lo afrontará, sin duda. Frontex hará todo lo posible. Estamos aquí para apoyar. Creo que ya estamos ayudando mucho. Llevará tiempo, desde luego, pero estoy totalmente convencido de que Portugal cumplirá con Frontex y más adelante quizá incluso sin Frontex", señaló Hans Leijtens, director del organismo europeo.
El responsable admitió incluso que el problema no es exclusivo de los aeropuertos portugueses, como viene sosteniendo el Gobierno luso, sino que es "un problema europeo", con mayor incidencia en los aeropuertos que cuentan con 'hubs' de gran tamaño.
España también se encuentra en primera línea de algunas de las rutas migratorias más activas de Europa. "Combatir la migración irregular, trabajando con Frontex y manteniendo esta política, nos ha permitido reducir la migración irregular un 70% en las islas Canarias y, en lo que respecta al continente, en la parte peninsular, un 30%", detalló el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, que añadió que el objetivo del país es "promover una migración legal, segura y ordenada".
"Una cosa no excluye la otra. Cuando hablamos de una política migratoria integral hablamos de combatir la migración irregular, salvar vidas, combatir y desmantelar las redes de tráfico de seres humanos, pero también de promover y trabajar en favor de una migración legal y segura", subrayó el responsable español.
El lanzamiento de la nueva unidad llega en un momento en que la UE adopta una línea más dura frente a la migración irregular, con nuevas normas en todo el bloque a partir de junio destinadas a controles fronterizos más estrictos y deportaciones más rápidas. Actualmente hay 3.800 agentes desplegados en toda Europa. El cuerpo permanente de Frontex debería alcanzar los 10.000 agentes de aquí a 2027.