En República Checa ha surgido la propuesta de retirar a Volodímir Zelenski la Orden del León Blanco, que el SPD justifica por la disputa sobre símbolos históricos ucranianos y la interpretación de la Segunda Guerra Mundial.
El movimiento "Libertad y Democracia Directa" (SPD), que forma parte del Gobierno en República Checa, exige retirar a Volodímir Zelenski la Orden del León Blanco, la máxima condecoración estatal. Según explicó el diputado del SPD Jindřich Rajchl, la inspiración de esta iniciativa es la decisión del presidente de Polonia Karol Nawrocki.
El político anunció que su formación intentará que la Cámara de Diputados dirija un llamamiento en este asunto al presidente de República Checa Petr Pavel. El SPD también planea abordar la cuestión en las reuniones de la coalición.
Rajchl subrayó que no se puede ignorar que la máxima condecoración checa esté en manos de una persona que, a su juicio, realiza gestos controvertidos hacia la historia, entre ellos dar nombre a unidades militares que remiten al UPA, al que se acusa de crímenes contra polacos, judíos y checos durante la Segunda Guerra Mundial.
Volodímir Zelenski recibió la Orden del León Blanco de República Checaen 2022, en plena invasión rusa de Ucrania. La distinción le fue concedida como reconocimiento a su liderazgo en tiempo de guerra y a la defensa de la independencia de Ucrania y de los valores democráticos.
El caso se inscribe en tensiones más amplias en Europa Central y Oriental, donde las distintas interpretaciones de la historia de la Segunda Guerra Mundial siguen influyendo en las relaciones entre Estados.
Disputa por la condecoración de Zelenski, un experto señala que es sobre todo un juego político
"Este tipo de iniciativas tienen pocas posibilidades de influir directamente en las decisiones de las autoridades checas, especialmente en lo relativo a la retirada de las máximas condecoraciones estatales, que están sujetas a procedimientos muy estrictos y tienen un fuerte significado simbólico. Su función es ante todo política, sirven para movilizar al electorado y construir un determinado relato en el debate público" valora en declaraciones a 'Euronews' el doctor Łukasz Danel, de la Universidad de Economía de Cracovia.
El politólogo señala que este tipo de disputas muestran hasta qué punto la historia y los símbolos influyen en la política actual en Europa Central y Oriental, aunque sus efectos institucionales directos sean limitados.
A su juicio, iniciativas de este tipo pueden afectar al clima de las relaciones internacionales y profundizar las diferencias en la interpretación del pasado. En consecuencia, incluso las cuestiones relativas a las condecoraciones estatales pasan a ser parte de un debate más amplio sobre historia, identidad y políticas de memoria en la región.
"Las tensiones entre Ucrania y los países de Europa Central y Oriental tienen sobre todo un impacto indirecto en el desarrollo de la guerra. Lo decisivo sigue siendo el apoyo de la OTAN y la UE, y los países de la región desempeñan un papel importante como retaguardia logística y política. Por ello, un deterioro de las relaciones puede debilitar la cohesión de toda la coalición de apoyo, aunque no cambia la lógica fundamental del conflicto, que depende del nivel de ayuda de Occidente", resume el doctor Danel.
Tensiones diplomáticas tras la decisión de retirar la condecoración
En respuesta a la decisión del presidente de Polonia, Karol Nawrocki, de retirar a Volodímir Zelenski la Orden del Águila Blanca, la parte ucraniana reaccionó de forma claramente simbólica, dotando a todo el episodio de la dimensión de un gesto político. El presidente de Ucrania devolvió la condecoración a Polonia mediante un envío de mensajería, algo que, según los comentaristas, se interpretó como una forma de protesta demostrativa y como señal de tensión en las relaciones bilaterales.
Los expresidentes de Ucrania Leonid Kuchma, Viktor Yúshchenko y Petro Poroshenko también decidieron devolver sus condecoraciones estatales polacas. Su gesto se interpretó como una muestra de solidaridad con el presidente en ejercicio y de posición común frente a la decisión de la parte polaca, así como un intento de subrayar la importancia de la simbología en las relaciones internacionales.
Durante las celebraciones del Día de la Constitución, Zelenski subrayó que solo el propio Estado ucraniano y su sociedad pueden decidir quiénes son sus héroes nacionales. En su discurso recalcó que Ucrania no aceptará intentos externos de imponer una interpretación de la historia ni juicios sobre figuras consideradas simbólicas en el país.
El presidente de Ucrania habló también de la necesidad de fortalecer la propia memoria histórica y construir un relato nacional compartido, que sea resistente a la presión externa. A su entender, se trata de un elemento de una lucha más amplia por la soberanía y la identidad del Estado en el contexto de la guerra en curso.