El sistema Patriot fabricado en EE.UU. sigue siendo la única defensa eficaz de Ucrania frente a misiles balísticos, pero las autoridades advierten de que las reservas de interceptores están peligrosamente bajas.
Las defensas aéreas de Ucrania no lograron interceptar ninguno de los 29 misiles balísticos lanzados por Rusia durante el ataque nocturno del 6 de julio, confirmó el portavoz de la Fuerza Aérea, el coronel Yurii Ihnat que admitió que "la tasa de éxito de las interceptaciones es baja, por decirlo suavemente".
Ihnat afirmó sin rodeos que Ucrania no dispone de medios para contrarrestar los misiles balísticos rusos.
"Para derribar misiles balísticos hacen falta los medios adecuados. Tenemos suficientes sistemas, pero lo que necesitamos es un suministro constante de misiles".
Añadió que Moscú es consciente de esta escasez y "está aprovechando el hecho de que Ucrania, y en realidad todo el mundo, se enfrenta a una grave falta de misiles interceptores PAC-2 y PAC-3".
"Por eso concentra cada vez más sus ataques en lanzamientos de misiles balísticos".
Ihnat señaló que Ucrania seguirá utilizando todos los canales diplomáticos disponibles para reforzar las capacidades de defensa aérea del país.
El embajador de Ucrania ante la UE, Vsevolod Chentsov, declaró en el programa matinal de referencia de Euronews, 'Europe Today', que el Kremlin lanza un mensaje claro con este ataque.
"Rusia está enviando el mensaje de que quiere continuar esta guerra", afirmó.
"Pero, sin duda, tanto Ucrania como nuestros aliados responderán con su propio mensaje, porque la guerra está regresando a Rusia. Y Ucrania ya tiene su respuesta, la llamamos sanciones cinéticas".
Chentsov se refirió a la intensificación de los ataques de medio y largo alcance de Kiev contra territorio ruso y las zonas de Ucrania ocupadas por Moscú. Pero admitió que, más allá de esta campaña de ataques, que ejerce presión sobre la maquinaria bélica rusa, Ucrania necesita con urgencia defensas aéreas antibalísticas.
Está previsto que esta cuestión se aborde en la cumbre de la OTAN en Ankara, que comienza el martes.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, afirmó el lunes por la mañana que "es de importancia crítica que la comunidad internacional, en primer lugar Estados Unidos y nuestros socios europeos, salga de la Cumbre de la OTAN en Ankara con decisiones firmes en apoyo de la defensa aérea de Ucrania y, por tanto, de la protección de la vida de la gente corriente".
"Mientras los misiles Patriot sigan en los arsenales de nuestros aliados, Rusia solo se verá alentada a seguir 'arrasando' edificios residenciales. Estados Unidos y Europa tienen fuerza suficiente para detener este terror".
El sistema Patriot, de fabricación estadounidense, sigue siendo la única defensa eficaz de Ucrania frente a los misiles balísticos, pero las autoridades señalan que las existencias de interceptores han caído a un nivel críticamente bajo.
Fabricados en Estados Unidos por Raytheon y Lockheed Martin, los Patriots han sido ampliamente utilizados por los aliados estadounidenses, especialmente en el Golfo, además de por Ucrania. Pero la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha agotado casi un tercio de las reservas mundiales de interceptores Patriot. Según algunas estimaciones, los países del Golfo han disparado en conjunto más de 1.100 en los últimos meses.
Según Zelenski, Lockheed Martin produce aproximadamente 600 interceptores al año, es decir, unos 60-65 al mes.
Las autoridades ucranianas aseguran que Rusia produce alrededor de 120 misiles balísticos al mes, además de otros sistemas, y que ha adaptado cada vez más sus ataques para explotar las lagunas de la defensa aérea ucraniana, llegando recientemente a lanzar alrededor de 30 misiles balísticos en una sola noche.