IJooz, la empresa que gestiona la máquina expendedora de zumos, había denunciado la broma ante la Policía y desinfectó el dispensador mientras sustituía las 500 pajitas de la máquina.
El juicio contra un joven francés acusado de grabarse mientras lamía una pajita de una máquina expendedora en Singapur y la volvía a colocar fue aplazado el lunes, ya que la Fiscalía intenta aclarar si podría continuar sus estudios en caso de condena.
Didier Gaspard Owen Maximilien, de 19 años, se daba por hecho que se declararía culpable de los delitos de daños y alteración del orden público. El proceso se suspendió después de que la Fiscalía solicitara más tiempo para comprobar si el permiso de estudiante del joven será revocado en caso de condena. El tribunal aplazó el caso hasta el 30 de julio.
Según la acusación, Maximilien cometió el presunto delito en un centro comercial el 12 de marzo y fue imputado el 24 de abril, después de que el vídeo que publicó en las redes sociales se difundiera rápidamente. Mientras estaba en libertad bajo fianza, continuó sus estudios en una escuela de negocios de Singapur.
El delito de daños está castigado con hasta dos años de prisión o una multa, o ambas penas, mientras que la alteración del orden público es menos grave y conlleva hasta tres meses de prisión o una multa, o ambas.
IJooz, la empresa que gestiona la máquina expendedora de zumo, había presentado una denuncia ante la Policía por la broma. Había desinfectado el dispensador y sustituido las 500 pajitas de la máquina.
La empresa ha anunciado que mejorará sus máquinas para incorporar medidas como pajitas envasadas individualmente y compartimentos para pajitas que solo se abren una vez completada la transacción.
Singapur, una pequeña ciudad-estado densamente poblada, regula estrictamente el comportamiento público y la limpieza, con restricciones como límites al consumo de chicle y sanciones severas por tirar basura y por actos de vandalismo.