Chipre ve el nombramiento de Raffaele Fitto como enviado de la UE como un impulso a la reunificación, pero el norte turco lo considera parcial y aviva las tensiones entre la UE y Turquía.
La viceministra chipriota de Asuntos de la UE Marilena Raouna ha defendido el nombramiento del vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Raffaele Fitto, como representante especial de la Comisión para Chipre, al que ha calificado de "figura política" que apoyará el esfuerzo de reunificación de la isla.
La autoproclamada "República Turca del Norte de Chipre" condenó con dureza el nombramiento el lunes, calificándolo de "totalmente inaceptable", pero Raouna rechazó las críticas.
"La cuestión chipriota es una cuestión europea y la reunificación del último Estado miembro dividido de la Unión Europea no solo será transformadora para Chipre", declaró en el programa matinal de 'Euronews', Europe Today. "También será transformadora para la región del Mediterráneo oriental".
"(El objetivo) no es tomar partido, sino apoyar decididamente la reunificación, y todos saldrán ganando con ello, incluidos todos los chipriotas y las relaciones entre la UE y Turquía".
En un comunicado publicado en internet, Turquía denunció que la elección se hizo sin la aprobación de la parte turcochipriota y la calificó de "paso provocador" que pone de manifiesto la "postura parcial" de la UE sobre Chipre.
Una isla dividida desde hace más de cinco décadas
"Es evidente que la postura de la Unión Europea, dirigida a resucitar un modelo caduco, responde a la política de mantener el statu quo que persigue la parte grecochipriota, que hasta la fecha ha rechazado todos los intentos de acuerdo", decía el comunicado.
Chipre está dividida desde 1974, cuando un golpe de Estado respaldado por Grecia desencadenó una intervención militar turca. El Ejecutivo comunitario anunció el lunes que Fitto ocupará el puesto con el objetivo, según la portavoz de la Comisión Louise Bogey, de hablar con las partes implicadas y los interlocutores, generar confianza y preparar una posible reanudación de las negociaciones de reunificación.
El objetivo es encontrar una "solución duradera" al bloqueo de 52 años dentro del marco establecido por la ONU. La disputa se produce en un momento delicado de las relaciones entre la UE y Turquía, en la que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, se reunieron con el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, en una cena de trabajo al término de la cumbre de la OTAN celebrada la semana pasada en Ankara.
La UE busca reactivar las negociaciones de reunificación
En una declaración publicada tras la reunión, Von der Leyen afirmó que la asociación entre Ankara y Bruselas "importa más que nunca". "Debemos aprovechar también el nuevo impulso para avanzar hacia una solución de la cuestión de Chipre mediante el proceso dirigido por la ONU", escribió la presidenta de la Comisión en X.
Bruselas busca acercarse a una Turquía clave
La reunión entre los tres dirigentes se presentó como un gesto para reforzar las relaciones entre Bruselas y Ankara y se enmarcó en una ofensiva de seducción más amplia de altos cargos de la UE, encabezada por la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas.
Turquía es país candidato a la adhesión a la UE desde 1999, pero su proceso de ingreso está congelado desde 2018 por preocupaciones sobre el Estado de derecho y el retroceso democrático.