Los países más pequeños de la UE registran algunas de las mayores tasas de crecimiento demográfico, mientras que los más poblados concentran más de dos tercios de la población del bloque.
La población europea sigue creciendo. En enero de 2026, la UE alcanzó los 452 millones de habitantes, 706.000 más que el año anterior, según los últimos datos de Eurostat. La UE encadenó así cinco años de crecimiento demográfico, después del descenso de 2021 provocado por la pandemia de COVID-19.
La población del bloque es ahora ocho millones superior a la de 2016, una diferencia que se duplica si se amplía la mirada a las dos últimas décadas. Si se analiza un periodo aún más largo, la población conjunta de los actuales países miembros de la UE pasó de 354,5 millones de personas en 1960 a 452 millones a comienzos de este año.
El crecimiento demográfico se ralentiza
Aunque el crecimiento demográfico se está ralentizando, en los años sesenta la población aumentaba de media en tres millones de personas al año, pero esta cifra ha caído a 600.000 personas anuales en la década de 2010.
Eurostat señala que, desde 2012, el saldo natural negativo de la población de la UE (más defunciones que nacimientos) se ha compensado con una migración neta positiva. La población de los distintos países de la UE oscila entre 83,5 millones en Alemania y 600.000 en Malta. Los cinco países más poblados concentraban dos tercios de la población del bloque, Alemania (18,5%), Francia (15,3%), Italia (13%), España (11%) y Polonia (8%).
Alemania registró una población de 83,5 millones a comienzos de año, seguida de Francia con 69,1 millones, Italia con 58,9 millones, España con 49,6 millones y Polonia con 36,3 millones. Los países con menos población fueron Malta (588.000), Luxemburgo (691.000) y Chipre (997.000).
Sin embargo, estos pequeños países registraron las mayores tasas de crecimiento demográfico del último año, Malta aumentó en 24 por cada mil habitantes, Chipre en 14 y Luxemburgo en 13. Se encontraban entre los 16 países de la UE en los que la población creció. En cambio, Letonia (-8), Estonia (-7) y Hungría (-5) registraron las mayores tasas de descenso de la población.
El reto demográfico que afronta Europa
Pese al crecimiento global de la población de la UE en el último año, estadísticas anteriores de Eurostat estiman que el número de ciudadanos del bloque disminuirá de aquí a 2100. El organismo prevé que, de aquí a finales de siglo, la población de la UE se reducirá un 11,7%, es decir, en 53 millones de personas, y apunta como causa principal la caída de la natalidad.
Algunos países ya han empezado a actuar para intentar revertir esta tendencia. El presidente francés Emmanuel Macron ha pedido un "rearme demográfico" después de que Francia registrara en 2025 más defunciones que nacimientos por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Desde entonces, el Gobierno ha introducido permisos parentales adicionales para intentar impulsar la natalidad, lo que permite a los progenitores repartirse uno o dos meses más de baja además de los derechos ya existentes.
Los expertos temen que, si no se consigue invertir la tendencia, Europa acabe teniendo menos trabajadores y más jubilados, lo que ejercerá una fuerte presión sobre los sistemas de pensiones y de salud.