Newsletter Newsletters Events Eventos Podcasts Videos Africanews
Loader
Encuéntranos
Publicidad

La natalidad se desploma en Europa: estos son los países con más y menos hijos

Yulia Ponomarenko besa a su recién nacida Marianna, en el hospital de maternidad número siete de Odesa, Ucrania, lunes, 11 de noviembre de 2024
Yulia Ponomarenko besa a su bebé recién nacida, Marianna, en la maternidad nº 7 de Odesa, Ucrania, el lunes 11 de noviembre de 2024 Derechos de autor  Copyright 2024 The Associated Press. All rights reserved
Derechos de autor Copyright 2024 The Associated Press. All rights reserved
Por Servet Yanatma
Publicado
Compartir Comentarios
Compartir Close Button

'Euronews Health' analiza el descenso de la fertilidad en Europa. Expertos apuntan a causas diversas y advierten de que no es un fenómeno exclusivo del continente.

La tasa de fecundidad total en la Unión Europea, que mide el número medio de hijos por mujer, ha caído a su nivel más bajo en más de seis décadas. En los últimos 60 años prácticamente se ha reducido a la mitad: ha pasado de 2,62 hijos por mujer en 1964 a 1,34 en 2024.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Las diferencias entre países europeos son notables. En 2024 la fecundidad oscila entre 1,01 hijos por mujer en Malta y 1,72 en Bulgaria dentro de la UE. Ante esta situación surgen varias preguntas: ¿Qué países registran las tasas más altas y más bajas de Europa? ¿Dónde se han producido los mayores descensos? ¿Y qué factores explican esta caída?

Según el Banco Mundial, la tasa de fecundidad de la UE se sitúa por debajo del nivel de reemplazo generacional (2,1 hijos por mujer) desde mediados de la década de 1970.

Un descenso que se observa en todo el mundo

La UE no es una excepción. La caída de la fecundidad es una tendencia global.

"Lo que observamos en la Unión Europea es coherente con la teoría de la transición demográfica", explica a 'Euronews Health' un portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa. Según esta teoría, factores como el acceso a la educación, los métodos anticonceptivos o los cambios sociales influyen en la evolución de la fecundidad y en la estructura de la población a lo largo del tiempo..

El portavoz subrayó que esta tendencia se está extendiendo por todo el planeta. Se prevé que el número de países con una tasa de fecundidad por debajo del nivel de reemplazo aumente de 103 en 2018 (de un total de 204) a 155 en 2050 y 198 en 2100, lo que supondría más del 97% de los países del mundo.

Entre unos 40 países europeos analizados, todos se sitúan ya por debajo de ese umbral en 2024, según Eurostat. Montenegro registra la tasa más alta (1,75), seguido de Bulgaria (1,72), Georgia (1,69), Albania y Serbia (ambas con 1,64).

Francia lidera entre las grandes economías europeas

Entre las principales economías del continente, Francia presenta la tasa de fecundidad más alta, con 1,61 hijos por mujer. El Reino Unido se sitúa cerca, con 1,56, aunque los últimos datos disponibles son de 2023 y podrían ser inferiores en 2024. En Inglaterra y Gales la cifra ya ha descendido a 1,41, según la Oficina Nacional de Estadística.

Alemania se encuentra ligeramente por encima de la media de la UE, con 1,36. En cambio, España (1,10) registra una de las tasas más bajas de Europa, seguida muy de cerca por Italia (1,18). En Turquía, el país más poblado entre los Estados miembros de la UE y los candidatos a la adhesión, la fecundidad se sitúa en 1,48 tras un marcado descenso durante la última década.

En los países nórdicos, Islandia (1,56) encabeza la lista, seguida de Dinamarca (1,47), Noruega (1,45) y Suecia (1,43). Finlandia (1,25), sin embargo, presenta una tasa inferior a la media europea. En otros países europeos, el número medio de hijos por mujer es de 1,47 en Irlanda, 1,44 en Bélgica, 1,41 en Hungría, 1,31 en Austria, 1,24 en Grecia y 1,14 en Polonia.

Por qué las tasas de fecundidad difieren en Europa

"Explicar las diferencias de fecundidad entre países sigue siendo complicado, especialmente porque muchos de los factores que antes ayudaban a entender estas variaciones parecen haber perdido peso en los últimos años", señaló la doctora Julia Hellstrand, de la Universidad de Helsinki.

"Por ejemplo, los países nórdicos, que cuentan con políticas familiares relativamente generosas, también han experimentado descensos muy pronunciados de la fecundidad. Esto sugiere que el apoyo institucional por sí solo no basta para explicar las tendencias actuales".

¿Sirven las políticas para mantener altas las tasas de fecundidad?

El portavoz de la OMS para Europa explicó que, además del acceso a la educación y a los métodos anticonceptivos, otros factores influyen en las decisiones reproductivas de las personas. Entre ellos figuran el acceso a una vivienda asequible, el tamaño de las viviendas, las hipotecas, el coste de tener y criar hijos y la posibilidad de conciliar el trabajo con la maternidad o la paternidad, entre otras cuestiones socioeconómicas.

Muchos gobiernos han puesto en marcha políticas multisectoriales para facilitar que la población pueda cumplir sus preferencias reproductivas. Entre ellas destacan los pagos directos por hijo, los incentivos fiscales, las guarderías subvencionadas para la primera infancia y los permisos parentales.

"Sin embargo, las pruebas sobre el alcance y la consistencia de los efectos de estas medidas en la tasa de fecundidad total en Europa siguen siendo inciertas", indicó el portavoz.

La brecha en la edad del primer hijo en Europa

Hellstrand señaló además que en el norte y el oeste de Europa el descenso de la fecundidad por debajo del nivel de reemplazo y el retraso en la maternidad y la paternidad comenzaron antes, ya en la década de 1960. Como resultado, estos países presentan hoy edades medias relativamente altas para el nacimiento del primer hijo.

En cambio, muchos países de Europa del Este experimentaron estos cambios más tarde y siguen registrando edades medias algo más bajas en el primer nacimiento.

La evolución de la tasa de fecundidad en los últimos diez años

Si se analizan los cambios en la última década, entre 2014 y 2024, solo unos pocos países han registrado aumentos, mientras que la mayoría ha experimentado descensos significativos. En la UE, la tasa pasó de 1,54 a 1,34, lo que supone una caída de 0,20 puntos.

Destaca Turquía, con el mayor descenso: 0,69 puntos, lo que equivale a un 32%, al pasar de 2,17 a 1,48. El descenso también superó los 0,35 puntos en varios países, entre ellos Finlandia y Lituania (ambos 0,46), Suecia (0,45), Irlanda (0,42), Letonia (0,41), Francia (0,39), Islandia y Malta (ambos 0,37) y Estonia (0,36).

"En Finlandia la fecundidad ha sufrido uno de los descensos más pronunciados de Europa, una evolución que suele considerarse desconcertante dado el relativamente sólido sistema de políticas familiares del país", explicó Hellstrand.

Los ideales de no tener hijos son cada vez más frecuentes

La investigadora indicó que entre 2010 y 2024 la caída de la fecundidad se debe sobre todo al descenso de los primeros nacimientos, que explican aproximadamente el 82% de la reducción total.

"Al mismo tiempo, el ideal de no tener hijos se ha extendido, aunque las encuestas indican que muchas personas acaban teniendo menos hijos de los que desearían en una situación ideal", añadió.

Durante ese mismo periodo, la fecundidad descendió 0,27 puntos en el Reino Unido, 0,22 en España, 0,20 en Italia y 0,15 en Alemania. "Algunos países, como los del sur de Europa, tienen ya tasas de natalidad tan bajas que resulta difícil que sigan cayendo mucho más", señala a 'Euronews Health' la profesora Eva Beaujouan, de la Universidad de Viena.

En ese mismo periodo, Bosnia y Herzegovina registró el mayor aumento, con 0,21 puntos, seguida de Serbia (0,18), Portugal (0,17) y Bulgaria (0,10).

Beaujouan explicó que las tasas de natalidad han sido cíclicamente bajas en Europa desde el siglo XX. "Sin embargo, la rapidez del descenso en países que antes tenían niveles relativamente altos de fecundidad, como los nórdicos o Francia, resulta inusual", añadió.

Aumentan las exigencias de la crianza

La experta atribuye esta situación a una combinación de factores. Por un lado, las familias se han acostumbrado a ofrecer a sus hijos buenas condiciones de vida y una educación de calidad, lo que ha incrementado las exigencias de la crianza, tanto en el plano emocional como en el económico.

"Ante la creciente incertidumbre sobre el futuro, por ejemplo, los conflictos internacionales o la inflación, y su propia inestabilidad financiera, muchos futuros padres pueden sentir que no están en condiciones de ofrecer las mejores oportunidades a más de un hijo y optan por aplazar la decisión de tenerlos", afirmó Beaujouan.

Además, en muchas sociedades sigue siendo difícil compatibilizar un trabajo exigente con la crianza. A ello se suma que cada vez más personas tienen hijos a edades más avanzadas, lo que contribuye temporalmente a la disminución de las tasas de fecundidad.

El portavoz de la OMS para Europa advirtió, no obstante, que centrarse en la evolución de la tasa de fecundidad total en periodos breves, como diez años, no siempre es útil. Estos datos pueden verse afectados por shocks temporales, como la pandemia de COVID-19 y la incertidumbre económica asociada, que alteran el momento en que nacen los hijos pero tienen un impacto limitado en el número total de hijos que una persona tendrá a lo largo de su vida.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios

Noticias relacionadas

La infertilidad es problema de salud pública ignorado y acceso limitado a la atención

¿Cómo se gestionan los tratamientos de fertilidad en la UE? Hay diferencias en cada país

La natalidad se desploma en Europa: estos son los países con más y menos hijos