Fumar será mucho más caro en Alemania, el Gobierno federal prevé subir con fuerza el impuesto al tabaco, en 2030 una cajetilla podría costar casi 12€, también se gravará el tabaco de liar, los puros y los cigarrillos electrónicos.
En Alemania, los fumadores tendrán que asumir precios más altos en los próximos años. El Gobierno de coalición formado por conservadores y socialdemócratas prevé elevar el impuesto sobre el tabaco por encima de lo contemplado hasta ahora.
Según un borrador del Ministerio Federal de Finanzas, el precio medio de un paquete de 20 cigarrillos podría alcanzar los 11,78 euros en 2030, unos 40 céntimos más que en las previsiones anteriores.
Así subirán los precios
La subida está prevista de forma gradual. Según los planes actuales, el precio medio de un paquete de cigarrillos
- en 2027 se situaría en unos 9,10€,
- en 2028 en 9,91€,
- en 2029 en 10,81€,
- y en 2030 finalmente en 11,78€.
Con cada escalón aumenta también la parte correspondiente al impuesto. Mientras hoy en torno a cuatro euros por paquete van al Estado como impuesto sobre el tabaco, para 2030 la cifra debería situarse en 6,19€.
No solo los cigarrillos se verán afectados
La subida fiscal no afectará únicamente a los cigarrillos convencionales. Los fumadores de tabaco de liar también tendrán que asumir un mayor coste, ya que el impuesto aplicado a este producto aumentará más de lo previsto.
El incremento se extenderá además a otros productos como los cigarros, los puritos y el tabaco de pipa. Tampoco quedarán al margen los usuarios de cigarrillos electrónicos: la carga fiscal sobre sus líquidos aumentará de forma progresiva, con una subida prevista de un céntimo por mililitro cada año.
Miles de millones para el Estado
Según fuentes gubernamentales, el trasfondo de estos planes es la tensa situación presupuestaria. Los mayores impuestos sobre el tabaco deben aportar ingresos adicionales de miles de millones.
Ya en 2027 el Estado federal calcula ingresos extra de unos 756 millones de euros. Para 2030 las entradas adicionales podrían sumar en torno a 3.600 millones de euros al año.
El Gobierno apela a la protección de la salud
El Gobierno federal no justifica oficialmente la subida de impuestos únicamente por la necesidad de aumentar los ingresos públicos. El incremento busca también reforzar la estrategia para reducir el consumo de tabaco.
La medida pretende disuadir especialmente a adolescentes y adultos de iniciarse o continuar fumando, con el objetivo de seguir reduciendo la tasa de fumadores. Para millones de consumidores, la consecuencia será directa: quienes mantengan el hábito tendrán que pagar mucho más por cada cigarrillo.