El controvertido plan E1 es un proyecto israelí de expansión urbanística y asentamientos en la Cisjordania ocupada, situado al este de Jerusalén, junto a la colonia de Ma'ale Adumim. Su ejecución contempla la construcción de más de 3.000 viviendas y la expropiación de terrenos.
Los dirigentes de siete países, entre ellos cuatro Estados miembros de la UE, condenaron un importante proyecto de asentamientos en Cisjordania y pidieron a Israel que ponga fin a la expansión en el territorio palestino ocupado después de que las autoridades abrieran la licitación para más de 1.200 viviendas en la zona.
"En un momento de grave inestabilidad en Cisjordania, con niveles sin precedentes de violencia de colonos contra civiles y serias restricciones a la economía palestina, esta decisión resulta todavía más preocupante", señalaba el comunicado conjunto, que instaba a Israel "a retirar de inmediato estos planes y poner fin a la expansión de los asentamientos en Cisjordania".
El texto fue firmado por Francia, Alemania, Italia y Países Bajos, así como por el Reino Unido, Noruega y Canadá. El plan E1 recibió el visto bueno de Israel el año pasado y separaría aún más Jerusalén Este, ocupada y anexionada por Israel y de mayoría palestina, de Cisjordania.
El secretario general de la ONU afirmó además que el plan E1 supone una "amenaza existencial" para la posibilidad de un Estado palestino contiguo. El ministro de Exteriores belga, Maxime Prevot, calificó el jueves las licitaciones de "inaceptables" y advirtió de que el proyecto "socavaría gravemente la viabilidad de la solución de dos Estados".
Israel defenderá sus derechos
Las críticas de Prevot fueron secundadas en un comunicado por el ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, que exigió el fin del proyecto y de la expansión de los asentamientos en Cisjordania, tras lo cual Londres convocó al encargado de negocios de Israel.
Miliband dijo que trasladó el mensaje directamente a su homólogo israelí, Gideon Sa'ar. Sa'ar afirmó el jueves que rechazaba "de plano" la declaración de Miliband y "el tono paternalista de sus palabras". "El pueblo judío tiene derecho a vivir en toda la Tierra de Israel, del mismo modo que los británicos tienen derecho a vivir en Londres y en todo el Reino Unido", escribió en X.
Sa'ar pasó después a acusar al Reino Unido de "culpar solo a Israel e ignorar el extremismo palestino", algo que, según él, alimenta los ataques antisemitas contra la comunidad judía británica.
"La decisión del Gobierno británico de dañar la relación entre nuestros países es profundamente lamentable", añadió, antes de asegurar que "Israel defenderá sus derechos, sus intereses y a su pueblo".
Israel aprobó en agosto del año pasado los planes para la parcela de aproximadamente 12 kilómetros cuadrados conocida como E1, situada justo al este de Jerusalén. El proyecto prevé la construcción de unas 3.400 viviendas en este terreno de máxima sensibilidad, que se encuentra entre Jerusalén y el asentamiento israelí de Maale Adumim. La última licitación abarca más de 1.200 viviendas, según la ONG israelí Peace Now.
Peace Now indicó que el ministerio de Vivienda de Israel publicó la licitación el 18 de agosto y la abrió de inmediato a la presentación de ofertas. Las propuestas podrán presentarse hasta el 19 de octubre, una semana antes de las elecciones israelíes previstas para el 27 de octubre.
El grupo señaló que estas viviendas representan aproximadamente un tercio del desarrollo previsto en E1 y acusó al Gobierno de intentar acelerar los compromisos de construcción antes de la votación.
Israel restringe severamente la libertad de movimiento de los palestinos de Cisjordania, que deben obtener permisos de las autoridades para atravesar los puestos de control y cruzar hacia Jerusalén Este o hacia Israel.
El año pasado, el Reino Unido y Francia estuvieron entre los 21 países que condenaron la aprobación israelí del proyecto E1, calificándolo de violación del derecho internacional y exhortando a Israel a revocar la decisión. Excluida Jerusalén Este, en Cisjordania viven en torno a tres millones de palestinos. Allí residen también unos 500.000 colonos israelíes.
La violencia de colonos israelíes contra palestinos se ha intensificado desde el ataque sin precedentes contra Israel perpetrado el 7 de octubre de 2023 por milicianos dirigidos por Hamás desde la Franja de Gaza.