En Alemania, la tacañería sigue siendo casi una tradición y las denuncias por pequeños excesos no cesan. Un panadero bávaro lo ha comprobado de primera mano: dejó de pesar medio pan, le faltaron diez gramos y un cliente lo denunció ante la Oficina de Metrología.
En Alemania, el caso de un panadero en Baviera que ha tenido que pagar 15.000 euros por una disputa con un cliente a cuenta de medio pan está acaparando titulares más allá de las fronteras del país.
La disputa se originó por un pan que pesaba diez gramos menos de lo debido en la localidad bávara de Pfaffenhofen an der Ilm, donde el panadero Matthias Breitner lleva décadas vendiendo también medios panes cuando sus clientes se lo piden. Como ocurre en muchos otros lugares, las hogazas se cortaban simplemente por la mitad cuando alguien no quería comprar un pan entero.
La disputa comienza por correo electrónico
Según adelantaron 'Bild' y 'RTL', el maestro panadero respondió con algo de humor seco al correo electrónico anónimo con la queja de un cliente. Este había pesado en casa su medio pan y comprobó, al parecer, que le faltaban diez gramos para alcanzar la mitad exacta del peso.
"A veces se gana, a veces se pierde, la próxima vez seguro que son diez gramos de más", respondió con ironía el maestro panadero Matthias Breitner al cliente. Hasta entonces nunca había habido problemas con los medios panes, pese a que el eslogan alemán 'Geiz ist geil', que viene a decir que la tacañería mola, goza desde hace años de enorme popularidad en el país de origen de las cadenas de descuento.
Lo que el panadero no supo calibrar fue el empeño del cliente en reclamar justicia por la vía oficial. El comprador descontento acudió a las autoridades, y la Oficina de Metrología prohibió al maestro panadero Breitner vender medios panes sin pesarlos individualmente.
El trasfondo es la ordenanza sobre envases de productos instaurada en 2020 (Fertigpackungsverordnung, FPackV). La norma transpone el derecho de la UE en Alemania e incluye disposiciones adicionales alemanas. Según la ordenanza, solo los medios panes que la panadería ha envasado previamente están exentos de volver a pesarse. Pero Matthias Breitner no quiere vender medios panes envasados.
Por ello tuvo que adquirir nuevas balanzas para todas sus panaderías, con el fin de pesar las mitades a la vista de los clientes, un gasto que, según Breitner, asciende a 15.000€. El maestro panadero asegura que otras panaderías han optado ahora por vender únicamente panes enteros, por miedo a demandas similares y a problemas con la Oficina de Metrología.
Las autoridades alemanas registran una avalancha de demandas
La actitud del cliente descontento de esta panadería bávara encaja, en cualquier caso, en una tendencia al alza. Y la propensión a acudir a las autoridades por cuestiones nimias parece haberse intensificado.
Las autoridades administrativas y judiciales alemanas se ven actualmente desbordadas por una auténtica avalancha de demandas, según informan 'Tagesschau' y el 'Süddeutsche Zeitung'. En el juzgado de lo social de Berlín se habían recibido hasta agosto más de 16.000 solicitudes con quejas, aproximadamente tantas como en un año entero.
Los representantes de las autoridades atribuyen el aumento de demandas y reclamaciones al auge de la inteligencia artificial (IA). Con herramientas como ChatGPT, Gemini y otros chatbots se pueden redactar en pocos minutos escritos de demanda de varias páginas, que los afectados solo tienen que enviar después por internet. Las tecnologías modernas y la IA, al parecer, no simplifican la vida de todo el mundo.