Cinco comisarios europeos del flanco oriental han pedido a Ursula von der Leyen el nombramiento de un coordinador especial para reforzar la respuesta de la UE ante las crecientes amenazas rusas contra los países bálticos.
Los comisarios europeos de los países del flanco oriental han instado a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, a adoptar medidas urgentes ante las crecientes amenazas rusas contra los Estados bálticos, entre ellas la creación de una nueva figura de coordinación de alto nivel para la región.
Este coordinador propuesto serviría como único punto de contacto para los países afectados, coordinaría los esfuerzos de la UE en distintos ámbitos políticos y simbolizaría un respaldo más firme a la región.
La petición se produce en un contexto de creciente preocupación entre los países nórdicos y de Europa oriental que comparten frontera con Rusia, el denominado flanco oriental de la UE, ante la posibilidad de que Moscú intensifique su guerra en Ucrania, con consecuencias para el conjunto de la región.
A finales de julio, la responsable de la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, la vicepresidenta ejecutiva Henna Virkkunen y los comisarios Valdis Dombrovskis, Andrius Kubilius y Piotr Serafin enviaron una carta a Von der Leyen en la que pedían medidas adicionales y advertían de que los crecientes desafíos de seguridad en el flanco oriental están minando la seguridad de la UE en su conjunto.
Reclamaban una actuación más rápida en materia de preparación, incluida la capacidad de responder a interrupciones en las infraestructuras, reforzar las reservas regionales y hacer frente a las amenazas híbridas.
El coordinador propuesto trabajaría con la OTAN y las autoridades nacionales para detectar lagunas en la preparación civil y en la protección de las infraestructuras críticas y de las comunidades, utilizando financiación de la UE para atender las necesidades más urgentes.
Los comisarios pidieron además que el Colegio de Comisarios se reúna este otoño en uno de los Estados bálticos, alegando que una visita ofrecería a los dirigentes de la UE una visión directa del deterioro de la seguridad regional, la seguridad pública y la situación económica.
Las preocupaciones se han intensificado tras la reciente visita a la región del director de la CIA, John Ratcliffe. Algunos medios relacionaron el viaje con una advertencia a Moscú para que no ataque a un miembro de la OTAN, aunque el expresidente estonio Toomas Hendrik Ilves restó importancia a esa interpretación y afirmó que los cálculos de Rusia en la región no han cambiado.
La iniciativa Eastern Flank Watch, destinada a contrarrestar las amenazas híbridas a lo largo de la frontera oriental de la UE, también debería acelerarse y recibir financiación adicional, según los comisarios, en un contexto de violaciones del espacio aéreo e incursiones de drones cada vez más frecuentes.