El presidente de Estados Unidos Donald Trump aterriza en Dublín, donde se reunirá con el primer ministro irlandés Micheal Martin y con la presidenta de Irlanda, Catherine Connolly, antigua dirigente de la izquierda.
Dublín se prepara ante la reunión que mantendrán el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta de Irlanda, Catherine Connolly, el sábado por la mañana. Trump aterriza en Dublín, donde tiene previsto participar en una reunión bilateral de alrededor de una hora con el taoiseach, el primer ministro irlandés, Micheál Martin.
La visita coincide con la presencia del mandatario estadounidense en el Irish Open de golf, que se celebra en su propio club, el Trump International Golf Links and Hotel Doonbeg, en el condado de Clare.
Trump pasará la mayor parte de su visita de 48 horas en el club de golf, donde participan jugadores de primer nivel, entre ellos Rory McIlroy. Se quedará hasta la tarde del domingo, cuando se espera que entregue el trofeo al ganador del torneo.
Antes de su desplazamiento al condado de Clare, fuentes señalan que el Gobierno irlandés abordará las relaciones comerciales entre la UE y Estados Unidos, el apoyo a Ucrania, el conflicto con Irán y la situación en curso en Palestina.
Está previsto además que el presidente inste a Irlanda a comprar gas natural licuado estadounidense, en el marco de las negociaciones comerciales en curso y en un contexto de precios disparados del gas y del petróleo por la guerra con Irán.
La especial relación entre Irlanda y EE.UU.
Irlanda fue uno de los doce países que difundieron un comunicado respaldando las sanciones contra los asentamientos israelíes en Cisjordania. En Dublín se esperaba una fuerte reacción de la Casa Blanca por este señalamiento de un aliado clave, Israel, pero Washington no se ha pronunciado por el momento.
Fuentes del Gobierno han indicado también a 'Euronews' que esperan una reunión "al estilo del Día de San Patricio" entre el taoiseach y Trump, es decir, una conversación de alrededor de una hora sobre diversos asuntos en un ambiente distendido.
"La relación entre Irlanda y Estados Unidos es muy importante desde el punto de vista económico", declaró Martin a los periodistas cuando se le preguntó por el viaje de Trump del fin de semana. "Es muy, muy significativa en ambos sentidos", añadió.
Sin embargo, es la reunión entre la jefa de Estado irlandesa, la presidenta Connolly, y Trump, prevista para primera hora del programa del sábado por la mañana, la que está generando cierta inquietud en los círculos gubernamentales.
La última vez que Trump visitó Irlanda, en 2019, la presidenta Connolly era diputada y se pronunció en contra de la visita del mandatario a la isla.
Connolly lleva muchos años como activista contra la guerra y, antes de ser elegida presidenta de Irlanda en 2025, fue muy crítica con el primer mandato de Trump y en una ocasión lo calificó de "matón y misógino".
Su hermana, la doctora Margaret Connolly, fue detenida por fuerzas militares israelíes en mayo de 2026 después de que estas interceptaran un barco de ayuda humanitaria con destino a Gaza.
Junto con varios otros políticos europeos e israelíes, el taoiseach Micheál Martin condenó la interceptación y la calificó de "inaceptable".
La presidenta Catherine Connolly afirmó que la situación le resultaba "bastante perturbadora" y expresó su preocupación por su hermana y el resto de activistas.
Durante la campaña presidencial, Connolly dijo a los entrevistadores que cumpliría sus funciones como jefa de Estado, un cargo principalmente ceremonial, y que "recibiría y saludaría" a Trump si llegaba el momento.
Sin embargo, sus seguidores confían en que, cuando tenga la oportunidad, "diga la verdad al poder".
"Tiene que decir la verdad al poder", declaró al diario 'Irish Independent' Rosie O'Donnell, la humorista estadounidense que se trasladó a Irlanda después de que Trump ganara un segundo mandato. "No creo que deba renunciar a lo que defiende para ser educada con un loco. Es como un rey enloquecido que ha destruido el país", añadió.
O'Donnell encabeza una protesta contra la visita de Trump en la calle O'Connell de Dublín, prevista para las 13:00 GMT.
Está previsto que Trump haga una "visita de cortesía" a Áras an Uachtaráin, la residencia oficial y lugar de trabajo de la presidenta irlandesa en el parque Phoenix de la ciudad.
También pronunciará un discurso ante invitados seleccionados en la cercana residencia del embajador estadounidense en Irlanda, Ed Walsh, situada igualmente en el parque Phoenix.