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Cinco retos a los que puede enfrentarse el jefe de la Fed en los próximos cuatro años

Five challenges the Fed chief may face in the next four years
Five challenges the Fed chief may face in the next four years   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
Por Reuters
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Por Ann Saphir y Jonnelle Marte

7 sep – La próxima decisión del presidente de EEUU, Joe Biden, sobre la posibilidad de volver a nombrar al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, cuando finalice su mandato en febrero, o ceder las riendas a otra persona, llegará en un momento crítico para el banco central.

Los demócratas progresistas quieren que la Fed asuma un papel más expansivo en la economía, redoblando los esfuerzos para fomentar el empleo, combatir el riesgo climático y abordar la desigualdad. Los conservadores quieren que se ciña a su política monetaria, que centre su atención en frenar la inflación y que reduzca su presencia tanto en los mercados financieros como en el ámbito de la supervisión.

Cualquiera que sea la elección del presidente demócrata, el próximo jefe de la Reserva Federal deberá abordar cuestiones importantes sobre la política monetaria y sobre el formato del dinero.

Estos son algunos de los mayores retos de los próximos cuatro años:

ACERTARCON LA POLÍTICAMONETARIA

Ante la irrupción de la pandemia del coronavirus, la Fed redujo su tasa de interés de referencia a un día hasta casi cero y compró billones de dólares en bonos del Tesoro y títulos respaldados por hipotecas.

Con la rápida recuperación de la economía, es probable que los responsables de la Fed empiecen a reducir las compras de activos a finales de este año.

Sin embargo, de acuerdo con el nuevo marco de política monetaria adoptado el pasado mes de agosto, tienen previsto esperar a subir los tipos de interés hasta que la economía alcance el pleno empleo y la inflación se sitúe en el 2% y vaya camino de superar moderadamente ese nivel.

Es una promesa que un nuevo jefe de la Fed puede tener dificultades para cumplir. La mayoría de los responsables de la política monetaria de la Fed creen que el actual estallido de la inflación por encima del 2% es temporal. Pero si las subidas de precios resultan más persistentes, la persona que dirija el banco central puede acabar aplicando un repunte de los tipos incluso antes de que todos los trabajadores potenciales puedan conseguir un empleo.

En la actualidad hay 5,7 millones de estadounidenses menos con empleo que antes de la pandemia.

“Hay muchas cosas que van a ser diferentes en el futuro y que son realmente aspectos estructurales subyacentes de la economía a los que creo que vamos a tener que prestar mucha atención para asegurarnos de que estamos calibrando adecuadamente nuestra política monetaria a la economía”, dijo la presidenta de la Fed de Cleveland, Loretta Mester, en una entrevista en agosto.

LA FEDCOMOGUARDIÁN

Si el nuevo marco de la Fed hace que mantenga una política monetaria más flexible durante más tiempo para fortalecer el mercado laboral, según los analistas, es posible que tenga que endurecer la regulación financiera para evitar comportamientos de riesgo que puedan precipitar una crisis.

“En mi opinión, la regulación financiera es el segundo punto de la agenda, y sobre todo hay que seguir tratando el tema de la contención del riesgo financiero en un entorno de tipos de interés históricamente bajos”, dijo David Wilcox, antiguo economista de alto nivel de la Fed y actual miembro del Instituto Peterson de Economía Internacional.

Quien dirija la Reserva Federal también tendrá que examinar de manera más global la estabilidad financiera, dijo Wilcox.

Las debilidades sistémicas en la forma de negociar los bonos del Tesoro y los mercados monetarios quedaron al descubierto en marzo del año pasado cuando los mercados financieros estuvieron a punto de venirse abajo a raíz de los confinamientos ligados a la pandemia.

La creciente popularidad de las “stablecoins”, una forma de criptodivisa prácticamente no regulada que puede vincularse al dólar, también supone una amenaza incipiente para la estabilidad financiera, según el presidente de la Fed de Boston, Eric Rosengren.

¿DIGITALIZACIÓN?

Una de las principales cuestiones será si la Fed decide emitir su propia moneda digital. Hasta ahora, Powell no se ha pronunciado al respecto. Lael Brainard, gobernadora de la Fed, y la otra principal candidata al máximo cargo del banco central estadounidense, ha dicho que le resultaría difícil no hacerlo. La Fed tiene previsto publicar en septiembre un documento de debate sobre el tema.

Los partidarios dicen que una moneda digital bien diseñada podría reducir los costes de las transacciones y aumentar el acceso al sistema bancario de sectores desfavorecidos. A otros les preocupa que los bancos puedan quedar marginados si los hogares y las empresas estadounidenses prescinden de las cuentas corrientes habituales y acuden directamente a la Fed.

China y otros países ya están emitiendo sus propias monedas digitales, al igual que empresas privadas como Amazon.com Inc. Si se adoptan de forma generalizada, estos tokens podrían fragmentar el sistema de pagos, amenazar la capacidad de la Reserva Federal para controlar los tipos de interés y poner en peligro el dominio mundial del dólar estadounidense.

“La Reserva Federal tiene que resolver esto muy rápidamente”, dijo Andrew Levin, profesor de economía del Dartmouth College. “Este es un reto en el que las aguas pueden calmarse en uno o dos años”.

RIESGOSCLIMÁTICOS

La persona que dirija la Fed también se verá presionada para comprender y abordar las implicaciones económicas y del mercado financiero que tendrán los incendios forestales incontrolados, los huracanes de gran intensidad y otros efectos devastadores del cambio climático.

Tanto Powell como Brainard afirman que la labor de la Fed es garantizar que los bancos sean resistentes, por ejemplo, a las caídas del valor de los activos debidas a fenómenos meteorológicos extremos o a los mandatos gubernamentales para limitar las emisiones de dióxido de carbono.

Sin embargo, el cometido de la Reserva Federal no incluye la lucha directa contra el cambio climático, como es el caso de otros bancos centrales.

La Reserva Federal creó el año pasado dos comités internos, uno centrado en los riesgos relacionados con el clima en los bancos individuales, y el otro en las amenazas que afectan a todo el sistema. También se convirtió en el último gran banco central en unirse a la Network for Greening the Financial System, que elabora recomendaciones para que los bancos centrales respondan al cambio climático.

Ambos podrían servir como instrumentos para que el jefe de la Reserva Federal intensifique su actividad en el frente climático, aunque una postura más agresiva, al nivel de otros bancos centrales, puede resultar difícil sin una nueva legislación.

DESIGUALDADESRACIALES Y DE GÉNERO

Los directivos de la Reserva Federal también se han mostrado más abiertos en cuanto al potencial de las desigualdades raciales y de género para frenar el crecimiento económico.

El senador republicano Pat Toomey ha criticado la iniciativa al considerar que es una prueba de que la Fed está adoptando una agenda social ligada a los demócratas o a cierta visón sobre el clima. Sin embargo, muchos en la izquierda del espectro político dicen que no va lo suficientemente lejos y culpan al programa de compra de bonos de la Reserva Federal de llenar los bolsillos a los más ricos mediante la subida de los precios de las acciones.

“Esto está causando una gran inquietud sobre lo que está haciendo la Reserva Federal para abordar algunos de los grandes problemas de hoy en día, que incluyen la desigualdad y las disparidades en los resultados del mercado laboral y la distribución de la riqueza”, dijo Julia Coronado, antiguo economista de la Reserva Federal que ahora es presidente de MacroPolicy Perspectives.

La persona que dirija la Fed podría afinar sus herramientas para reducir potencialmente algunas de esas desigualdades, por ejemplo mediante programas destinados a impulsar los préstamos a las pequeñas empresas, y cambios en la supervisión que alienten a los bancos a trabajar con los consumidores que tienen dificultades para pagar sus préstamos, dijo Coronado.