Analistas explican a 'Euronews Next' que Alemania, Francia, Ucrania y el Reino Unido figuran entre los países que más han avanzado en la integración militar de la IA.
Los ejércitos europeos están pasando con rapidez de experimentar con la inteligencia artificial (IA) a integrarla en sus capacidades de defensa esenciales.
El lunes, Alemania y Ucrania pusieron en marcha el programa Brave Germany, que incluirá aproximadamente 5.000 drones de ataque de alcance medio dotados de IA y operados de forma conjunta.
El acuerdo entre Berlín y Kiev es el último ejemplo de los pactos, proyectos y contratos cerrados en todo el continente para integrar sistemas de IA en los procesos de toma de decisiones y en el armamento del arsenal europeo.
Analizamos con más detalle qué se ha hecho hasta ahora para integrar distintas formas de IA en las operaciones militares.
Qué sistemas de IA usan ya los ejércitos europeos
Las fuerzas armadas europeas utilizan IA para tareas de recursos humanos, logística y apoyo al mantenimiento desde hace diez años, según Laura Bruun, investigadora en inteligencia artificial del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).
En 2015, la tecnología alcanzó un grado de madurez tal que "se convirtió en una prioridad" para los ejércitos de toda Europa aprender a aprovecharla, según Bruun.
"Modelos de IA muy sencillos pueden servir para optimizar procesos y, por ejemplo, indicar que es más rápido seguir la ruta B que la ruta A, como cuando usamos Google Maps", señaló.
La inversión en IA se centra actualmente en dos ámbitos: los sistemas de armas semiautónomos habilitados por IA y los sistemas de apoyo a la decisión basados en IA, apuntó Bruun.
Las armas semiautomáticas tienen integrada la IA, pero siempre hay un humano en el circuito que "pulsa el botón" o toma la decisión final, explicó Bruun. Los sistemas de apoyo a la decisión basados en IA pueden abarcar "todo tipo de tareas en las que una IA ayuda a tomar decisiones en un contexto bélico", afirmó Bruun.
Por ejemplo, en Europa se está invirtiendo en IA para la gestión del combate, la planificación operativa y la planificación táctica, según Roy Lindelauf, profesor de ciencia de datos en la Academia de Defensa de los Países Bajos.
Qué países lideran ahora en Europa
Los países que van en cabeza en la integración de la IA son Francia, Alemania y Reino Unido, según Bruun. Estos tres países han anunciado "contratos enormes" con empresas de IA para acelerar su integración en las capacidades de designación de objetivos, señaló.
Por ejemplo, el Ministerio de Defensa alemán firmó un acuerdo en 2023 con Helsing AI, una empresa de defensa con sede en Múnich, para desarrollar la columna vertebral de IA del Future Combat Air System (FCAS), el caza de nueva generación europeo.
Alemania también ha firmado contratos con Helsing y con el fabricante de armamento Saab Germany para integrar IA en el sistema de guerra electrónica del Eurofighter.
Otro contrato adicional por 269 millones con Helsing prevé que la empresa fabrique municiones merodeadoras, o drones kamikaze, que se integrarán en los ejércitos alemán y de la OTAN.
Por su parte, Reino Unido anunció en 2025 el programa Asgard, una red digitalizada de reconocimiento y ataque que combina sensores, herramientas de apoyo a la decisión y armamento para "mejorar la toma de decisiones y aumentar la letalidad".
Además, Reino Unido cerró en 2025 una asociación estratégica con la empresa estadounidense de defensa Palantir, por la que la compañía se compromete a invertir hasta 1.500 millones de libras (1.730 millones de euros) en el país para ayudar al Gobierno a aprovechar las tecnologías de IA.
Francia destaca por su iniciativa de desarrollar sistemas militares de IA "soberanos", independientes de Estados Unidos, señaló Lindelauf. En enero, el Gobierno francés adjudicó un acuerdo marco a Mistral, la empresa de IA con sede en París considerada la principal competidora europea de los gigantes estadounidenses ChatGPT y Claude de Anthropic.
El acuerdo permite a las Fuerzas Armadas y a algunos organismos públicos utilizar los modelos, el software y los servicios de IA de Mistral, según Reuters. Se basa en un convenio de cooperación que el Gobierno firmó con la compañía en 2025.
Las instituciones europeas también avanzan en la integración de la IA y el mes pasado seleccionaron varios proyectos para recibir financiación del Fondo Europeo de Defensa (FED).
Entre los proyectos de la última ronda de financiación figuran el desarrollo de un modelo lingüístico de gran tamaño privado, desplegable, sostenible y eficiente para uso de los Estados, una herramienta europea de apoyo basada en IA soberana y un sistema de artillería asistido por IA.
Europa cuenta con planes "bien pensados", pero "lo que necesitamos ahora mismo es ponerlos realmente en práctica", afirmó Lindelauf. "A veces me preocupa que nuestros procesos de decisión tarden demasiado", añadió. "La velocidad de despliegue puede verse limitada por la forma en que estamos organizados".
El factor ucraniano
Europa está tomando en buena medida el ejemplo de Ucrania, explicó Bruun, ya que sus fuerzas han encontrado numerosos usos para la IA; desde labores de inteligencia y análisis de datos hasta la conciencia situacional sobre el terreno.
Por ejemplo, Ucrania ha desarrollado el sistema Delta, una plataforma digital de gestión del combate impulsada por IA que combina rastreadores, radares, proveedores de satélites y mapas digitales para ayudar a los mandos militares a tomar decisiones. La plataforma, desarrollada en coordinación con la OTAN, ayuda a seguir la ubicación de las fuerzas propias e identificar las posiciones enemigas.
"El sistema no solo combina grandes volúmenes de flujos de datos diferentes, sino que además incorpora una capa de IA que realiza el análisis de todo ello… y creo que ese es el aspecto más destacable de lo que estamos viendo ahora mismo en Ucrania", subrayó Lindelauf.
Las fuerzas ucranianas también emplean municiones merodeadoras, conocidas como drones kamikaze, es decir, aparatos en los que la navegación y la identificación del objetivo son automáticas.
"No son realmente armas autónomas como tal, porque sigue habiendo un comandante que dice: 'De acuerdo, ataca'", explicó Bruun. "La forma en que hemos visto utilizar la IA en Ucrania puede darnos una buena idea de cómo están estudiando su adopción los Estados europeos en general".
Ucrania también colabora con la empresa de defensa Palantir en un proyecto denominado Brave1 Dataroom, con el que se ha desarrollado una IA basada en los datos de combate recopilados durante el conflicto con Rusia, según Reuters.
Con Palantir, Ucrania ha desarrollado además un sistema de IA para el análisis detallado de bombardeos aéreos que utiliza esta tecnología para gestionar grandes volúmenes de datos de inteligencia, añadía el informe.
Las instituciones europeas también trabajan directamente con Ucrania en aplicaciones de defensa basadas en IA. El mes pasado, la Comisión Europea anunció el proyecto STRATUS para desarrollar un sistema de ciberdefensa con IA para enjambres de drones.
El proyecto incluye a una empresa subcontratada ucraniana, lo que implica que la tecnología se probará directamente en el campo de batalla, explicó la Comisión en un comunicado de prensa.
Bruun señaló que en Ucrania se avanza hacia cierta automatización completa de la cadena, y que allí se están probando municiones capaces de "terminar el trabajo" si el militar que las controla pierde el contacto con ellas.
"He leído entrevistas de mandos ucranianos que señalan que el ser humano es un cuello de botella en las decisiones de ataque, así que cuanto más puedan automatizar, más resilientes serán y más rápido podrán responder al enemigo", concluyó.