En el Ibiza Tech Forum 2026, Pilar Carrato desvela por qué la escalabilidad, la disciplina financiera y los 'exits' son claves para las startups españolas. La financiera da las claves a los emprendedores para lograr que sus ideas lleguen a ser exitosas.
El ecosistema emprendedor tiene una cita ineludible con la realidad en el Ibiza Tech Forum 2026. Más allá de las grandes ideas y las disrupciones tecnológicas, la viabilidad de cualquier proyecto emergente depende de su arquitectura financiera y de su capacidad para escalar.
Nadie conoce mejor este terreno que Pilar Carrato, directora financiera (CFO) del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), quien durante el foro lideró un interesante análisis sobre los aciertos, los errores y las asignaturas pendientes del sector en España y pasó por el set de 'Euronews' para hablar de talento, emprendimiento, escalabilidad y la receta del éxito.
Aportando la solvencia de una entidad pública que en los últimos dos años ha invertido 3.000 millones de euros, con una cartera activa de 150 compañías y 40 fondos, Carrato disecciona las claves para competir en la primera división internacional.
Rentable vs. escalable: el lenguaje del inversor
Para Pilar Carrato, el primer error de muchas startups es la falta de foco estratégico al buscar capital. "Tienen que saber en qué fase están y a quién dirigirse, porque si no van a perder mucho tiempo", advierte la financiera.
El inversor privado no busca únicamente un negocio rentable, busca un modelo escalable, capaz de dibujar esa ansiada curva en forma de 'J' que representa el ciclo de escalabilidad y rentabilidad. Es decir, una caída inicial de flujo de caja e inversión, seguida de un crecimiento exponencial de ingresos sin aumentar los costes operativos.
A la hora de sentarse frente a un mecenas, la CFO del CDTI destaca tres ingredientes innegociables para blindar el atractivo de una compañía:
1. El equipo:
Un ecosistema multidisciplinar. Pasar de una idea local a una global requiere salir del autoempleo y contar con perfiles claros en tecnología (CTO), estrategia (CEO), ventas y, de manera crucial, finanzas (CFO).
2. Orientación al mercado
"Hay ideas buenísimas, pero si no solucionan una necesidad real del mercado, la startup se quedará por el camino". Carrato invita a los fundadores a desapegarse del plano idílico de su producto: "Tu producto es como tu hijo y te parece guapísimo, pero si el mercado lo quiere diferente, vas a tener que modificarlo en diálogo constante con tus clientes".
3. Estudio de la competencia:
En plena era de la inteligencia artificial, no conocer qué soluciones similares se están planteando en el mundo invalida cualquier pitch.
El gran cuello de botella en España: los 'exits' y la cultura corporativa
Al comparar el panorama español con los grandes hubs internacionales, Carrato identifica con precisión el problema: el atasco en las salidas ('exits'). Un inversor entra, pero se queda atrapado sin poder salir, algo que achaca a un problema cultural en la empresa española.
La experta señala un déficit cultural en los grandes actores del país: en las últimas dos décadas, apenas diez startups han sido adquiridas por grandes corporaciones nacionales. A diferencia de otros mercados, ni los gigantes empresariales ni los fondos de pensiones españoles compran tecnología local, lo que termina por "secar" a los inversores privados, quienes no pueden desinvertir para volver a inyectar liquidez al sistema. Para solucionar este fallo de mercado, Carrato aboga por agilizar la regulación, otorgar incentivos fiscales y flexibilizar el acceso a los mercados secundarios.
La disciplina financiera como seguro de vida
Desde su perspectiva como directora financiera, la disciplina desde el día uno condiciona absolutamente el éxito. Una mala planificación de hitos aboca al emprendedor a vivir ahogado de ronda en ronda, en lugar de centrarse en el producto.
Además, una mala estructuración societaria inicial puede destruir el valor de una gran idea. "Conozco compañías con buenos CFO que han multiplicado por tres sus ventas, y productos igual de buenos que se extinguen porque se financiaron incorrectamente y sus fundadores firmaron lo que no debían".
El efecto palanca de la colaboración público-privada
Ante la falta de un músculo financiero privado tan robusto como el de otros países, Pilar Carrato defiende la hibridación de recursos. Es ahí donde el CDTI actúa mitigando el riesgo. "Nosotros hacemos un efecto palanca. Si necesitas dos millones de euros y el inversor privado solo asume uno, el sector público puede aportar el resto".
Su recomendación final para los fundadores que buscan financiación este año es clara: estudiar a fondo el abanico disponible, desde las subvenciones del CDTI y los préstamos participativos de Enisa, hasta el respaldo a largo plazo de herramientas como ICO o Cofides. Eso sí, con una advertencia muy importante: "Hay que saber muy bien con quién te casas. La entrada de un fondo es un matrimonio a largo plazo; es fundamental vigilar qué condiciones firmas para evitar que los caminos se separen en un divorcio traumático".