Loader
Encuéntranos
Publicidad

Los jóvenes italianos apoyan la energía nuclear mientras Meloni impulsa su vuelta 40 años tras Chernóbil

Viviana Cruciani, responsable del desmantelamiento nuclear de la antigua central de Latina, Italia, en la vieja sala de control de Latina, 18 de junio de 2026.
Viviana Cruciani, responsable del desmantelamiento de la antigua central nuclear de Latina (Italia), en la vieja sala de control de Latina, el 18 de junio de 2026. Derechos de autor  Copyright 2026 The Associated Press. All rights reserved (AP Photo/Alessandra Tarantino)
Derechos de autor Copyright 2026 The Associated Press. All rights reserved (AP Photo/Alessandra Tarantino)
Por Una Hajdari con AP
Publicado última actualización
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

40 años después de Chernóbil y del fin del proyecto nuclear italiano, el Gobierno de Giorgia Meloni impulsa pequeños reactores modulares, pero el coste y la brecha generacional pueden frenar su regreso.

Décadas después de que el desastre de Chernóbil esparciera radiación por Europa y apartara a Italia de la energía nuclear, el Gobierno de Giorgia Meloni está sentando las bases para recuperarla mientras el país intenta reforzar su seguridad energética.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El Gobierno confía en una nueva generación de italianos que ve la energía nuclear como una fuente de electricidad con bajas emisiones, una herramienta para ayudar a combatir el cambio climático y una forma de reforzar un suministro energético estable en un contexto de sacudidas provocadas por las guerras en Ucrania e Irán.

Según los expertos, apuesta por que ese respaldo amortigüe el peso de la opinión de los italianos que vivieron el accidente nuclear de 1986, que siguen viendo la energía atómica desde el prisma del riesgo y la catástrofe y que rechazaron por dos veces la energía nuclear en referendos nacionales.

La próxima semana se espera que el Parlamento apruebe una ley impulsada por el Gobierno que establezca un marco jurídico para las tecnologías nucleares de nueva generación.

El Ejecutivo dispondría después de 12 meses para redactar los decretos de aplicación sobre licencias de reactores, normas de seguridad, gestión de residuos y ubicación de las instalaciones.

"El deber del Gobierno en este momento es crear las condiciones para que quienes en su día tengan que decidir sobre las instalaciones puedan hacerlo", declaró a la agencia The Associated Press en una entrevista previa a la votación Gilberto Pichetto Fratin, ministro de Medio Ambiente y Seguridad Energética.

Un cambio de rumbo tras Ucrania

El debate en Italia llega en un momento en que varios países europeos, entre ellos Francia y Polonia, amplían o impulsan la energía nuclear ante las preocupaciones por la seguridad del suministro y los objetivos climáticos.

Italia, sin embargo, intenta reconstruir una industria que los votantes desmantelaron hace décadas.

Italia fue en su día uno de los países pioneros de la energía nuclear en Europa. Cuatro reactores estuvieron en funcionamiento hasta que un referéndum en 1987 puso fin de facto al programa nuclear del país tras el desastre de Chernóbil.

Otro intento de resucitar la energía nuclear se vino abajo tras el desastre de Fukushima, en Japón, en 2011, cuando alrededor del 94% de los votantes rechazaron los planes para construir nuevos reactores.

Por ello, el giro de Italia supondría una de las rectificaciones energéticas más ambiciosas de Europa.

El Gobierno de Meloni sostiene que el aumento de la demanda eléctrica, los objetivos climáticos y las preocupaciones sobre la seguridad energética tras la invasión rusa de Ucrania justifican reintroducir la energía nuclear en el mix energético italiano.

Pichetto Fratin señaló que la demanda de electricidad podría aumentar al menos un 30% de aquí a unos diez años, lo que exigiría un abanico de fuentes más amplio que las renovables por sí solas.

En lugar de resucitar las grandes centrales del pasado, el Gobierno centra su atención en los reactores modulares pequeños, o SMR, y en otras tecnologías avanzadas que, según sus defensores, podrían ser más seguras, flexibles y rápidas de construir.

"Hablamos de la tercera generación avanzada de energía nuclear, mucho más manejable en función de las necesidades y mucho más segura porque se trata de instalaciones de menor tamaño y con plazos de construcción muy cortos", señaló Pichetto Fratin.

"Cuando me preguntan por un calendario, respondo 2033, 2034, 2035", añadió, en referencia al momento en que los primeros reactores de nueva generación podrían empezar a funcionar de forma realista.

La energía nuclear genera en torno al diez por ciento de la electricidad mundial, el equivalente aproximadamente a una cuarta parte de toda la electricidad baja en carbono.

El objetivo de Italia de recuperar la energía nuclear se inscribe en una tendencia global de países que reactivan esta opción, respaldada por mejoras tecnológicas continuas, desde mayores sistemas de seguridad hasta reactores más baratos de construir y explotar.

Un país dividido por generaciones

En la extensa central nuclear de Latina, al sur de Roma, trabajadores con trajes y mascarillas de protección siguen desmantelando los restos de la primera era nuclear de Italia mientras los políticos debaten cómo construir una segunda.

El contraste no pasa desapercibido para Viviana Cruciani, responsable del desmantelamiento nuclear en la planta gestionada por la empresa estatal Sogin.

"Hay una generación que llegó justo después de Chernóbil y que sigue viendo la energía nuclear únicamente a la luz de aquel accidente", explicó Cruciani a AP.

"Pero hay otra generación, mucho más joven, entusiasta de la energía nuclear, que incluso lamenta que el país no haya avanzado todavía hacia un retorno a esta tecnología".

Una encuesta realizada en junio de 2026 por la empresa de estudios Only Numbers concluyó que alrededor del 55% de los italianos respalda las centrales nucleares de nueva generación.

Michele Governatori, asesor principal de energía en el grupo de reflexión climático y energético ECCO, señaló que el apoyo es más visible entre los italianos más jóvenes.

"Hay una mayor apertura, sobre todo entre las generaciones más jóvenes", indicó, y subrayó que muchos asocian la energía nuclear con el progreso tecnológico y no con los accidentes que marcaron la opinión pública en décadas anteriores.

Cruciani aseguró que los italianos de menor edad tienden más a ver la energía nuclear a través del prisma de las necesidades energéticas futuras y de los objetivos climáticos que de los recuerdos de las catástrofes de la Guerra Fría.

"Creo que la energía nuclear también puede ayudar al medio ambiente, es más sostenible", opina Cristian Giannetti, un turista de 20 años de la localidad costera toscana de Forte dei Marmi de visita en Roma.

Preguntado por la posibilidad de otro accidente tipo Chernóbil, afirmó que los avances tecnológicos han reducido los riesgos.

"Con la experiencia que tenemos y todos los recursos disponibles hoy, creo que la probabilidad es realmente mínima".

Otros apoyan el regreso a la energía nuclear por motivos prácticos.

"Tenemos un problema energético, así que es muy importante que la energía nuclear reciba también luz verde en Italia", declaró Paola Giovannini Pasti, presidenta de Confagricoltura Donna, la rama femenina del principal lobby agrícola del país.

Los críticos cuestionan la viabilidad económica

No todo el mundo está convencido.

"Si utilizamos la energía nuclear como respaldo… el coste medio de la energía se vuelve devastador. Así que, por desgracia, no es un buen complemento de las renovables y no es barata", sostuvo Governatori.

Pichetto Fratin admitió que la energía nuclear no es una solución a corto plazo a los elevados precios de la electricidad.

"La energía nuclear no baja hoy la factura de los consumidores", afirmó. "La energía nuclear de mañana sí puede ayudar a reducirla".

Las estimaciones del sector apuntan a que un único SMR de 300 megavatios podría costar entre 3.000 y 6.000 millones de euros, sin contar la infraestructura y los gastos de red. El Gobierno confía en que buena parte de esa financiación proceda de capital privado, señaló Pichetto Fratin.

Governatori considera que el coste sigue siendo el punto más débil del planteamiento del Ejecutivo.

"La energía nuclear que se está construyendo hoy en Europa tiene unos costes exorbitantes", afirmó. "Por un lado, los costes son altísimos y, por otro, los inversores privados huyen".

También dudó de que los SMR vayan a mejorar drásticamente esas cifras, y recordó que se trata de una tecnología que aún no ha demostrado su viabilidad comercial a gran escala.

Con todo, algunos críticos respaldan la creación de un marco regulador que permita evaluar futuros proyectos según sus propios méritos.

La prueba política que se avecina

El mayor obstáculo político podría ser encontrar emplazamientos para construir los reactores y almacenar los residuos.

Italia sigue sin contar con un almacén nacional para los residuos nucleares existentes, muchos de los cuales permanecen en instalaciones temporales repartidas por el país. Es probable que cualquier futuro reactor o almacén de residuos se enfrente a una fuerte oposición local.

Incluso si el Parlamento aprueba la ley, los opositores, entre ellos grupos ecologistas y partidos de izquierdas, podrían promover un nuevo referéndum cuando se concreten los emplazamientos de los reactores y los planes de almacenamiento de residuos.

Las encuestas apuntan a que el apoyo a la energía nuclear cae en picado cuando se pregunta a la gente si aceptaría un reactor cerca de su lugar de residencia. Sondeos citados por expertos indican que alrededor de seis de cada diez italianos se oponen a tener un reactor en su propia provincia.

"Cuando llega el momento de preguntarse de verdad dónde se construirá una central y cuánto costará, es probable que la opinión pública vuelva a volverse negativa", advirtió Governatori.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

Rivales de Google en Europa reclaman indemnizaciones tras la multa récord de la UE

Galicia recurre a la IA para detectar incendios antes de que se conviertan en megafuegos

La UE concluye que TikTok no protege la privacidad de las cuentas infantiles frente a adultos