Varios países europeos atraen cada vez más a nómadas digitales británicos gracias a su clima agradable, buenas infraestructuras para teletrabajar y un coste de vida relativamente bajo.
En plena crisis del coste de la vida en el Reino Unido, muchos trabajadores en remoto están explorando la posibilidad de adoptar un estilo de vida de nómada digital en el extranjero.
Esto les permite recorrer el mundo a un ritmo mucho más pausado, al tiempo que se benefician de unos costes de vida más bajos y, en muchos casos, de una mejor conexión a internet e infraestructuras para trabajar.
Según un informe de la web de creación de currículos LiveCareer UK, se calcula que 165.000 profesionales del Reino Unido se han trasladado al extranjero para trabajar en remoto, a menudo impulsados por el deseo de disfrutar de un mejor clima y de un mayor equilibrio entre vida laboral y personal.
El auge de la tendencia del 'slomad', en la que los nómadas digitales prefieren estancias más largas y un ritmo de vida más lento, ha hecho que muchos trabajadores británicos en remoto se decanten por países que ofrecen visados específicos, incentivos fiscales y comunidades ya consolidadas. Pero ¿a dónde se dirigen? Repasamos algunos de los destinos más populares…
España: Cultura de tapas, sol e internet de alta velocidad
En 2025, España fue el destino de nómadas digitales más popular entre los ciudadanos del Reino Unido. Esto se debe sobre todo a su internet de alta velocidad, uno de los más rápidos del mundo, y a un visado de nómada digital específico.
Este visado, que en muchos casos puede solicitarse ya dentro del país, permite a los trabajadores en remoto vivir y trabajar legalmente en España. A menudo, también pueden reagrupar a su familia y acogerse a un régimen fiscal especial más bajo, el de impuestos sobre la renta para no residentes. El visado de nómada digital exige demostrar unos ingresos mínimos de 2.700 euros al mes.
España ofrece además más de 300 días de sol al año, en contraste con el clima frío y lluvioso que predomina en el Reino Unido, y un coste de la vida entre un 20% y un 40% más bajo que en territorio británico.
Los nómadas digitales también disponen de una amplia oferta de espacios de coworking y de cafeterías pensadas para quienes trabajan en remoto. A ello se suman la célebre gastronomía española y la cultura de tapas, junto con un rico patrimonio histórico.
Las grandes ciudades como Barcelona, Valencia y Madrid organizan con regularidad eventos de contactos tanto para trabajadores en remoto como para expatriados y cuentan con comunidades amplias y acogedoras que facilitan la integración.
Fuera del trabajo, los nómadas pueden llevar además un estilo de vida muy activo al aire libre, con numerosas playas, montañas y parques nacionales por descubrir.
Portugal: Pujante comunidad de start-ups y redes de expatriados angloparlantes
Portugal es otro de los destinos preferidos por los trabajadores británicos en remoto que buscan un cambio de aires. Al igual que España, cuenta con un visado de nómada digital (D8), que desde 2025 exige acreditar unos ingresos mensuales de 3.480 euros.
El país dispone igualmente de internet de alta velocidad y, según la web de inmigración Touchdown, presenta un coste de la vida de media entre un 30% y un 40% inferior al del Reino Unido, además de ser más barato que varios de los grandes centros de Europa occidental.
Portugal cuenta con sólidas comunidades de coworking en puntos clave como Lisboa, Madeira y Oporto y ofrece un alto nivel de seguridad, además de un clima suave durante todo el año.
Lisboa y su amplia red de trabajadores británicos expatriados, su dinámica comunidad de start-ups y la abundancia de servicios en inglés la convierten en un destino especialmente atractivo para los nómadas digitales del Reino Unido, pese a una creciente crisis de vivienda y a un aumento del rechazo local hacia este colectivo.
Regiones como el Algarve siguen siendo relativamente asequibles en comparación con otros destinos europeos de moda, al tiempo que ofrecen una impresionante belleza natural, campos de golf y numerosas rutas de senderismo y deportes acuáticos.
Como España, Portugal disfruta de más de 300 días de sol al año, algo que favorece un mejor equilibrio entre vida profesional y personal, con nómadas digitales que pueden pasar directamente del ordenador a la playa.
Croacia: Ambiente mediterráneo y visado de nómada digital exento de impuestos
Croacia es otro país europeo que despierta cada vez más interés entre los nómadas digitales británicos. El país ofrece un visado específico de nómada digital para ciudadanos de fuera de la UE que les permite vivir y trabajar en Croacia durante hasta un año sin tener que pagar impuestos locales sobre la renta. Sin embargo, exige contar con unos ingresos de alrededor de 3.295 euros mensuales.
Croacia es además muy asequible, con un coste de la vida en torno a un 30% inferior al del Reino Unido, según la web náutica Goolets. Los gastos se reducen aún más tierra adentro, lejos de las zonas costeras más turísticas.
El país ofrece también un nivel de seguridad muy alto e internet de alta velocidad, junto con más de 300 días de sol al año. Además, los servicios en inglés están muy extendidos, con alrededor del 80% de la población capaz de comunicarse en este idioma, lo que lo hace especialmente accesible para los británicos.
Ciudades como Dubrovnik, Split y Zagreb cuentan igualmente con comunidades de expatriados en expansión y espacios de coworking para recibir a los trabajadores en remoto.
Con varias ciudades costeras históricas, 13 parques nacionales y más de 1.000 islas por explorar, Croacia ofrece un sinfín de oportunidades de descubrimiento para los nómadas digitales.
Estonia: Sólida infraestructura digital y programa de e-Residency
Estonia se ha consolidado como otro de los nuevos centros europeos para nómadas digitales, en gran medida gracias a su potente infraestructura digital.
En torno al 99% de los servicios públicos están disponibles en línea las 24 horas, incluidos la banca y el voto, lo que crea un entorno de alta eficiencia y poca burocracia tanto para los trabajadores en remoto como para las empresas. A partir de 2026, los nómadas digitales tributan a un tipo relativamente bajo del 22%.
El coste de la vida en Estonia es aproximadamente un 30,5% inferior al del Reino Unido, según datos de Numbeo.
Su programa de e-Residency permite además que emprendedores y autónomos registren en cuestión de minutos una empresa con sede en la UE y la gestionen a distancia, lo que facilita el desarrollo de negocios digitales internacionales.
Tallinpresume de un ecosistema tecnológico en pleno auge y muy dinámico, con un elevado dominio del inglés y excelentes espacios de coworking. Es además una ciudad muy cómoda para recorrer a pie y ofrece un acceso sencillo a una naturaleza impactante, con turberas, extensos bosques y costa, lo que permite desconectar de las pantallas y recuperar el equilibrio cuando haga falta.