Los controles y restricciones han puesto en jaque a EE.UU. como principal mercado turístico del mundo por volumen económico debido a la caída de ingresos y visitantes. Ahora, el país busca recobrar el protagonismo en el turismo global aprovechando el tirón del mundial y su 250 aniversario.
Estados Unidos quiere recuperar el terreno perdido en el turismo global y lo hará con una figura inédita en Washington: por primera vez en su historia, el país cuenta con un responsable político dedicado exclusivamente a promocionar el turismo internacional, un cargo equivalente al de los ministros de Turismo que existen en Europa.
El hombre de Trump para el turismo es Nick Adams, empresario y comentarista conservador australiano-estadounidense, que se define a sí mismo como un "vendedor de América". En Port Said, Egipto, Adams contó a un grupo reducido de medios internacionales, entre ellos Euronews, cuál será su misión.
"He sido turista en Estados Unidos y sé lo que significa descubrir este país. Los 50 estados son como 50 países distintos", señaló.
Un momento delicado
El nombramiento llega en un momento delicado para el sector. Aunque Estados Unidos sigue siendo la mayor economía turística del mundo, los datos del último informe del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) muestran que el país está perdiendo impulso frente a Europa y Asia.
Según el informe Economic Impact Research 2026 del WTTC, el turismo global creció un 4,1% en 2025, por encima del crecimiento de la economía mundial (2,8%). Sin embargo, Norteamérica apenas avanzó un 1% y Estados Unidos creció solo un 0,9% en contribución turística al PIB.
Más preocupante aún es la evolución del turismo internacional: el gasto de visitantes extranjeros cayó un 4,6% en Estados Unidos durante 2025, mientras España aumentó un 3,3%, Francia un 7,6% e Italia un 2,8%.
El número de visitantes internacionales también retrocedió. Estados Unidos recibió 68,3 millones de turistas extranjeros en 2025, un 5,5% menos que el año anterior. Pese a ello, Estados Unidos sigue siendo el principal mercado turístico del planeta por volumen económico.
El WTTC calcula que el sector aportó 2,02 billones de dólares (1,80 billones de euros) a la economía global en gasto internacional y que el turismo en EE.UU mantiene un enorme peso gracias sobre todo al mercado doméstico.
La "edad dorada del turismo"
Adams insiste en que el país está entrando en una nueva etapa impulsada por los grandes eventos deportivos internacionales. "Estamos entrando en la edad dorada de los viajes, el turismo y el deporte", remarcó.
El responsable turístico enumeró la Copa Mundial FIFA 2026, las celebraciones este verano por el 250 aniversario del país, los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el Mundial femenino de fútbol, los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City y múltiples eventos internacionales como parte de una década "irrepetible" para el turismo estadounidense.
"El Mundial será como organizar 78 Super Bowls en 40 días", explicó gráficamente. "Estamos muy satisfechos con la venta de entradas. Y como ocurre con todos los grandes eventos deportivos, a medida que se acerque la fecha las ventas aumentarán todavía más", pronosticó.
La Administración Trump quiere aprovechar estos eventos para revertir la desaceleración internacional y alcanzar un objetivo ambicioso: 100 millones de visitantes extranjeros anuales para 2030. "Es una meta grande, pero América es un país grande y yo soy ambicioso", dijo Adams.
La lucha contra la "mala percepción"
Uno de los principales problemas detectados por la industria turística estadounidense es el deterioro de la imagen internacional del país.
En el encuentro con la prensa, Adams rechazó frontalmente las informaciones sobre controles migratorios agresivos, revisiones de redes sociales o un endurecimiento del trato a turistas extranjeros.
"Hay una campaña muy deshonesta que hace creer que si viajas a Estados Unidos te van a detener, revisar el teléfono o controlar tus redes sociales. Eso simplemente no es verdad", señaló. "Si vienes legalmente, sigues las normas y vienes a disfrutar del Mundial o de unas vacaciones, es extremadamente improbable que tengas problemas", sentenció.
El nuevo responsable turístico reconoció, sin embargo, que esa percepción se ha instalado incluso entre viajeros habituales. "Amigos míos me preguntan si deberían borrar sus redes sociales antes de viajar a Estados Unidos", explicó.
Según Adams, parte de los medios internacionales están contribuyendo a crear una imagen distorsionada del país justo antes del Mundial de 2026. "Quieren perjudicar a América y dañar nuestra economía justo cuando celebramos el Mundial y el 250 aniversario del país", se quejó.
"Cualquier medio que diga que Estados Unidos no es hospitalario o que no es seguro está diciendo basura", advirtió. "Este es un país serio", añadió. "Nos encanta recibir visitantes internacionales. Somos una de las sociedades más hospitalarias del mundo; nos gusta mostrar nuestra tierra, nuestros paisajes, tradiciones y costumbres".
El enviado especial para el turismo defendió a Donald Trump como "el presidente probablemente más favorable al turismo que ha tenido Estados Unidos, y eso no debería sorprender a nadie porque es alguien que construyó hoteles antes de dirigir el país".
Un modelo más europeo
Tradicionalmente, la promoción turística estadounidense ha dependido sobre todo de ciudades, estados y entidades privadas. La creación de este nuevo cargo supone un giro hacia una estrategia más centralizada y coordinada desde Washington, más parecida a los modelos europeos.
Adams explicó que ya trabaja junto al Departamento de Estado, Seguridad Nacional, la Casa Blanca y el Departamento de Comercio para coordinar la estrategia turística nacional.
Adams aseguró que Washington observa precisamente modelos europeos como el español. "España lo está haciendo muy bien", reconoció. "Voy a estudiar con atención lo que están haciendo", concluyó.