Perú alberga una amplia comunidad venezolana y, en Lima, algunos migrantes están encontrando formas sencillas de mantenerse conectados con lo que ocurre en su país. En un puesto callejero, Kely Peraza y Jeanelys Torres venden camisetas con un estampado en el que el presidente Nicolás Maduro aparece como detenido. Para ellas, estos diseños tienen más que ver con la emoción y la memoria que con la moda.
Torres crea los diseños en su ordenador con inteligencia artificial y asegura que preparó varias versiones con antelación, previendo un aumento de la tensión política.
Entre 1,5 y 1,7 millones de venezolanos viven ahora en Perú, la mayoría en Lima, a menudo en trabajos informales de comercio y servicios. Muchos describen el día a día como una mezcla de oportunidades y dificultades. La venta de estas camisetas les aporta un pequeño ingreso y, además, una manera de sentirse más cerca de Venezuela, incluso desde el extranjero.