Israel fue escenario el miércoles de una pequeña pero simbólica concentración en la ciudad de Holon, en el centro del país, donde alrededor de 100 personas se reunieron para apoyar a los manifestantes en Irán, tras más de dos semanas de protestas antigubernamentales.
La ciudad, cercana a Tel Aviv, acoge a una numerosa comunidad judía persa. Los participantes ondearon banderas israelíes junto a banderas iraníes utilizadas antes de la revolución de 1979. Algunos portaban carteles en hebreo y persa en los que pedían ser la voz del pueblo iraní.
Durante el acto se repitieron consignas escuchadas en las últimas semanas dentro de Irán, incluidas algunas vinculadas a la antigua monarquía. La concentración se desarrolló de forma pacífica y estuvo centrada en la solidaridad.
Israel alberga entre 200.000 y 350.000 judíos de origen persa, incluidos inmigrantes y sus descendientes nacidos en el país.