Lluvias intensas y vientos fuertes azotaron durante la noche la provincia de Antalya, en el sur de Turquía, y dejaron importantes destrozos.
La tormenta golpeó con más fuerza en Aksu, donde se formó un tornado sobre el arroyo Aksu, que arrastró embarcaciones hasta la orilla y destrozó otras en las riberas. Se derrumbaron invernaderos, los tejados fueron arrancados y cayeron árboles y líneas eléctricas.
En Kumluca, una de las principales zonas de cultivo en invernadero de Turquía, muchas instalaciones agrícolas quedaron arrasadas.
Las autoridades locales señalaron que los trabajos de limpieza están en marcha y confirmaron que, pese a la destrucción, no hay víctimas mortales.