Mientras los dolientes depositaban flores, diplomáticos extranjeros se situaban a su lado en un inusual gesto público de apoyo. Liudmila Navalnaya afirmó que la familia sigue esperando respuestas claras sobre la muerte de su hijo. Representantes de las embajadas de Alemania, Italia, España, Polonia y Letonia acudieron al acto pese a las preocupaciones por su seguridad personal.
Durante el fin de semana, varios gobiernos europeos informaron de que los análisis de laboratorio confirmaban un envenenamiento con una toxina poco frecuente asociada a las ranas dardo. Sostienen que no se da de forma natural en Rusia. Navalni, feroz crítico del presidente ruso Vladimir Putin, murió en 2024 en una colonia penitenciaria del Ártico mientras cumplía una larga condena que consideraba política. Las autoridades niegan cualquier irregularidad y alegan causas naturales. Para muchos aquí, las dudas persisten.